Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

Noticeu Mons. Arturo Fajardo: En medio de los fracasos, dolores y violencia, en Navidad “Dios viene a nuestro encuentro”

Arturo niño Jesús

En medio de los conflictos, los fracasos, las dificultades, los dolores, las injusticias y en la violencia, “en Navidad, Dios viene a nuestro encuentro”, recuerda el Obispo de San José, Mons. Arturo Fajardo en su saludo navideño en el que afirma que “la última Palabra de consuelo y esperanza la tiene el Señor”.

“Pedimos al Señor hecho niño en Belén, donde nació la “revolución de la ternura”, que pese a nuestras fragilidades nos anime a dar un nuevo impulso misionero para llevar a todos esta Buena Noticia, el Evangelio”, aboga Mons. Fajardo en su saludo.

Al culminar su mensaje, el Obispo encomienda a “María, Madre de Misericordia” a “los enfermos, los pobres, los que sufren, los que están solos, los que la pasan mal”. “Que en la mirada de María podamos redescubrir la alegría de la ternura de Dios”, augura el Pastor.

Saludo de Navidad de Mons. Arturo Fajardo, Obispo de San José de Mayo

Navidad: Dios viene a nuestro encuentro

Queridos amigos y hermanos:

En Navidad, Dios viene a nuestro encuentro: en medio de  los conflictos, los fracasos, las dificultades, los dolores, las injusticias y en la violencia; sabemos que la última Palabra de consuelo y esperanza la tiene el Señor. “La Palabra se hizo carne y habitó en medio de nosotros”, como nos dice el prólogo del Evangelio de san Juan. Contemplar al Niño nacido en Belén es contemplar la Misericordia del Padre.

“Jesucristo es el Rostro de la Misericordia del Padre. El Misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra”. (MV 1)

Quiero hacerles llegar mi afectuoso saludo de Navidad con estas sencillos deseos, cargados de fe, esperanza y amor por cada uno de los que peregrinan en San José y Flores.

Pedimos al Señor hecho niño en Belén, donde nació la “revolución de la ternura”, que pese a nuestras fragilidades nos anime a dar un nuevo impulso misionero para llevar a todos esta Buena Noticia, el Evangelio.

María, Madre de Misericordia intercede por nosotros, en especial por los enfermos, los pobres, los que sufren, los que están solos, los que la pasan mal. Que en la mirada de María podamos redescubrir la alegría de la ternura de Dios.

Que San José, su esposo, nos proteja.

Feliz Navidad.

Con mi saludo y mi Bendición

+Arturo Fajardo Bustamante
Obispo de San José de Mayo