Iglesia al día

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Noticeu Misioneras de la Fazenda de la Esperanza de visita en Montevideo

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El martes 14 de julio llegaron a Melo las Misioneras de la Fazenda de la Esperanza femenina que el próximo 22 de agosto inaugurarán la casa Villa Betania.

La Fazenda de la Esperanza es una comunidad terapéutica, cuyo origen se remonta a 32 años atrás, en Brasil, reconocida por la Iglesia católica, que actualmente cuenta con más de cien casas en 16 países. Ofrece respuesta al problema de las distintas adicciones  (dependencia química, alcoholismo, tabaquismo, ludopatía, desórdenes en la alimentación).

De las 8 misioneras voluntarias y ex adictas que llegaron a Melo, 5 son argentinas, 1 es brasileña, 1 es mexicana y 1 es uruguaya.

En Uruguay ya existe una Fazenda de la Esperanza masculina, ubicada en Cerro Chato.

En los próximos días, previo a la inauguración de la casa en Melo, las misioneras recorrerán distintos lugares en Montevideo, centros de estudios y medios de comunicación, donde ofrecerán su testimonio como ex adictas recuperadas gracias al proceso que transitaron en la Fazenda. El próximo viernes 7, acompañadas por el Obispo de Melo, Mons. Heriberto Bodeant, se encontrarán con periodistas de medios de alcance nacional y eclesiales que participarán de las habituales cenas organizadas por el DECOS-CEU.

La Fazenda nació en 1983, en la ciudad de Guaratinguetá, interior de San Pablo, Brasil, cuando Nelson Giovanelli, viendo repetidamente a un grupo de jóvenes de su edad que consumen y venden drogas cerca de su casa, toma coraje y se aproxima a ellos. Quien lo impulsa a dar este primer paso es fray Hans Stapel, su párroco, con el que intenta vivir concretamente la Palabra de Vida. En esos días buscan poner en práctica la frase “Me hice débil con los débiles…” (1 Cor 9,22). Atraídos por el amor de Nelson nace la idea de ir a vivir juntos para ayudarse a un cambio de vida, formándose así lo que será la primera Fazenda. Más adelante nace otra en el mismo Brasil, y también en Alemania; posteriormente se expande en diversas partes del mundo.

LA FAZENDA DE LA ESPERANZA EN PRIMERA PERSONA

En su sitio web, la Fazenda de la Esperanza se presenta de la siguiente manera:

Quiénes Somos

Somos una asociación de fieles reconocida por la Iglesia católica, llamada Familia de la Esperanza. Nuestro trabajo se da en diversos campos sociales, pero el principal es la recuperación de jóvenes químicos-dependientes.

Todo comenzó en una esquina

Nelson Giovanelli se aproximó a un grupo de jóvenes que consumían y vendían drogas cerca de su casa. Fue en 1983, en la esquina entre las calles Tupinambás y Guaicurus, en el barrio de Pedregulho, en la ciudad de Guaratinguetá interior de San Pablo. Él fue animado a dar ese paso por fray Hans Stapel su párroco quien lo incentivaba a vivir concretamente la Palabra de Dios.

Nelson conquistó la confianza de aquellos dependientes químicos. Uno de ellos, Antonio Eleuterio, fue el primero en ser contagiado y pidió ayuda para liberarse de las drogas, todo porque Nelson buscaba poner en práctica la frase “Me hice débil con los débiles…” (1 Corintios 9,22).

Un franciscano alemán

Fray Hans se volvió párroco de la iglesia Nuestra Señora de la Gloria en 1979. El nació al final de la segunda guerra mundial, creció con la reconstrucción de Alemania, orientado religiosamente en la Iglesia Católica por sus padres, conoció el carisma de la unidad de Chiara Lubich y la pobreza de San Francisco de Asís, los que divulga en su vida religiosa.

Fue liberado enteramente para dedicarse a la Fazenda de la Esperanza en 1992 cuando sus superiores entendieron esta necesidad.

El primer grupo

Los compañeros de Antonio notaban algo diferente en su vida. Esto los llevo a buscar la ayuda del joven parroquiano que les proponía vivir radicalmente la Palabra de Dios y a la noche encontrarse en la Iglesia (y no ya en la esquina) para compartir las experiencias vividas cada día.

Este grupo sugirió a Nelson arrendar una casa para vivir juntos. El arriendo y los gastos lo pagarían con sus trabajos. Las primeras actividades fueron la limpieza de jardines mientras Nelson continuaba en su empleo en una cooperativa de (lacticinio) de Guaratinguetá. Todo lo que ganaban lo ponían en común para sustentarse.

La experiencia femenina

Iraci Leite y Lucilene Rosendo, conocida por Luci, iniciaron el trabajo de recuperación femenina en 1989, en la ciudad de Guaratinguetá – SP. Ellas dejaron todo para seguir el ejemplo de Nelson.

Esparcidos por el mundo

La Fazenda inaugurada en Sergipe/AL en 1992 fue la primera fuera de Guaratinguetá. La primera comunidad fuera de Brasil nace en Alemania, en la tierra de su fundador, fray Hans, 15 años después de su inicio.

La Fazenda de la Esperanza se esparció de oriente a occidente ganando proporciones globales. Se volvió todavía más conocida en el mundo después de la visita de Papa Benedicto XVI en la comunidad de Pedrinhas en la ciudad donde nació este trabajo en el interior de San Pablo el 2007.