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Noticeu ¿Matar es un derecho?: Reflexión de Mons. Pablo Galimberti

 

“El debate sobre la eutanasia muestra alarmantes vacíos”, advierte el Obispo emérito de Salto, Mons. Pablo Galimberti, quien plantea en forma retórica si matar es un derecho. “Si se vota la propuesta ¡adiós a los abuelitos enfermos! La sociedad de consumo los condena. Un ‘calmante’ y te ‘desenchufamos´. Pero ‘te queremos mucho’”, ejemplifica el Pastor.

En su columna en la página “El Octavo Día”, del diario El Pueblo de Salto, Mons. Galimberti destaca que el debate “olvida que el derecho a la vida continúa hasta la ‘muerte natural’” y que “quien corta el hilo vital comete homicidio. Aunque disfrazado de ‘compasión’”.

El obispo señala que “hay un error de fondo” y que reside en que “algunos piensan que los derechos humanos son invento de legisladores”. “Se ‘reconocen’ y ‘explicitan’, pero son inherentes. Están en nuestro ADN desde que nacemos”, puntualiza.

Mons. Galimberti explica que con la eutanasia “se roba al enfermo el derecho a cerrar dignamente su peripecia humana: la despedida forma parte de cualquier ritual digno. ¿Qué pasa si echamos a la calle a un familiar ‘sobrante´ ocupando un lugar en la casa?”.

 

¿MATAR es un DERECHO?

El debate sobre la eutanasia muestra alarmantes vacíos. Olvida que el derecho a la vida continúa hasta la “muerte natural”. Quien corta el hilo vital comete homicidio. Aunque disfrazado de “compasión”.

Una dirigente juvenil nacionalista argumenta que la eutanasia “permite ganar en derechos”. ¿Matar es un derecho? ¿Y si tiene 90 años y está achacoso? Si se vota la propuesta ¡adiós a los abuelitos enfermos! La sociedad de consumo los condena. Un “calmante” y te “desenchufamos”. Pero “te queremos mucho”.

Se roba al enfermo el derecho a cerrar dignamente su peripecia humana: la despedida forma parte de cualquier ritual digno. ¿Qué pasa si echamos a la calle a un familiar “sobrante” ocupando un lugar en la casa?

Hay un error de fondo: algunos piensan que los derechos humanos son invento de legisladores. Se “reconocen” y “explicitan”, pero son inherentes. Están en nuestro ADN desde que nacemos.

Respetar un derecho no nace de una ley votada en el parlamento. El gravísimo error es pensar que los derechos los inventamos nosotros.

Existen “leyes no escritas”. Sófocles (nacido en el 496 antes de la era cristiana) hablaba de “leyes que, aunque no están escritas, son eternas”. Lo expresa Antígona 2.500 años antes de la era cristiana al tirano Creón.

El Catecismo de la Iglesia Católica dice: “Una acción u omisión que, de suyo o en la intención, provoca la muerte para suprimir el dolor, constituye un homicidio gravemente contrario a la dignidad de la persona humana y al respeto de Dios vivo, su Creador”.

Columna de Mons. Pablo Galimberti, El Octavo Día, Diario El Pueblo, domingo 20 de julio de 2020