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Tiempo de la Creación

La Iglesia en los medios “Los milicos saben” donde está los restos de María Claudia (Citan a Mons. Galimberti)

LA REPÚBLICA |

ENTREVISTA CON MARA LA MADRID, VIUDA DE GELMAN – FOTO: VICENTE FOTOTEAM (2012)

Mara La Madrid, psicóloga argentina, exiliada en México en tiempos de la dictadura cívico militar, viuda de Juan Gelman (1930-2014), coautora junto con el poeta argentino del libro “Ni el flaco favor del perdón” (Planeta, 1997/2017, Juan Gelman, Mara La Madrid) que se presenta esta noche. La reedición incluye un prefacio de Mara La Madrid y un epílogo del periodista y escritor Horacio Verbitsky.

La obra reúne testimonios clave en la búsqueda de la Memoria, Verdad y Justicia en la década de los 90 y la restitución de la identidad de Macarena Gelman, la nieta apropiada del poeta. La presentación del libro se realizará hoy a las 19 horas, en el Museo Zorrilla, y estará a cargo del periodista de investigación Gabriel Mazzarovich y la diputada Macarena Gelman.

“Este viaje a Montevideo fue porque quise venir a ver a Macarena. Arreglé las fechas de viaje con ella, me dí cuenta que había un seminario sobre psicoanálisis que me interesaba. Lo programé hace un mes y medio o dos y aquí estoy. Me parecía que era bueno presentar aquí el libro que hicimos con Juan Gelman y que se acaba de reeditar”. Así comenzó la entrevista con LA REPUBLICA en un restaurante de Punta Carretas.

Mara y Juan estuvieron en el año 2000 en Uruguay, el término de una investigación que insumió unos tres años y que culminó con el hallazgo en nuestro país de la nieta apropiada y cuya madre, María Claudia, secuestrada en Argentina, retenida en Automotores Orletti y trasladada al Uruguay, sigue desaparecida. En 2012, Mara asistió con Juan y Macarena Gelman, al acto oficial en el Parlamento en el que el entonces presidente José Mujica, en cumplimiento de la sentencia de la CorteInteramericana de Derechos Humanos (CIDH), reconoció la responsabilidad del Estado uruguayo en la detención y desaparición de María Claudia García de Gelman, en el caso “Gelman vs. Uruguay”.

La idea de escribir el libro surge en 1995. En ese momento, aparece en Argentina “una nueva voz, fue extraordinario, fue la voz de una red, H.I.J.O.S (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido) y que empezaron a escribir en Página 12 donde Juan trabajaba”. “Nosotros estábamos de duelo, acababa de morir mi hija mayor.

Y dijimos, inventemos un libro, con estas voces nuevas. Hicimos contacto desde México. Nos fuimos a Buenos Aires y nos reunimos con un grupo de ellos, cuyos padres estaban desaparecidos. Era la etapa del menemismo, es el momento en el que además Menem indulta a militares, entre ellos algunos uruguayos. Es un libro hecho de fragmentos, de voces distintas”, recordó.

La búsqueda y “Gardel”

“La situación de duelo en la que estábamos, Juan quería mucho a mi hija -no era su hija-, también le reactivó el duelo por Marcelo, su hijo, que a esa altura sus restos ya habían sido identificados. Nos metimos con este libro, fue una locura, en muy poco tiempo lo terminamos. Planeta nos organizó un viaje por distintas ciudades de Argentina, para presentarlo.

Juan decía en ese tiempo, en las entrevistas, que buscaba un nieto o nieta. Un día en setiembre de 1997, le dije a Juan por qué no hacemos borrón y cuenta nueva. Se decía que María Claudia había parido en el pozo de Banfield, o en el de Quilmes. Había como una historia congelada, un rumor congelado y como que se había vuelto un poco la historia oficial.

Entonces, dijimos, borrón y cuenta nueva: vamos a investigar nosotros y no vamos a hacer caso a nadie. Teníamos sí un dato, importante, de un testigo, un sobreviviente, de los pocos que hubo de Orletti, que había visto a María Claudia y a Marcelo, en Automotores Orletti. Ese dato sí lo teníamos y seguro. Es un dato muy importante que muchos familiares no tuvieron.

Un día leyendo una edición del Nunca Más de Página 12, me encuentro con un dato de un bebé de 20 días como sobreviviente, que era Simón Riquelo y que desapareció en Orletti. Me di cuenta de que había uruguayos sobrevivientes y que habían estado en Orletti, aunque no coincidían las fechas con Marcelo y María Claudia. Nos dividimos las tareas.

Yo me ocuparía de la investigación y Juan de la prensa. Empezamos la campaña; cartas abiertas de Juan al entonces jefe del ejércitto Martín Balza, a la que se une el diario La República, aquí en Uruguay”. “Finalmente, una fuente, que vamos a llamar ´Carlos Gardel´, nos dió algunos datos y un día me dijo, por teléfono, Mara, fue un trueque y está en Uruguay.

Yo voy a viajar al Uruguay, me dijo el tipo, a ver si puedo averiguar algo más. El tipo, estoy segura, había estado muy cerca de Orletti, y creo que en ese momento todavía estaba de alguna manera en la Side o algo así. Le decíamos Carlitos Gardel, porque cada vez cantaba mejor”.

Finalmente, agregó, “llegamos a la certeza interior, nuestra, aunque sin pruebas, salvo por las palabras de Gardel, que nos dijo, es un trueque. Sin dar más detalles. Cuando vinimos a Uruguay, por primera vez, estábamos seguros con Juan que nos siguieron, y eso nos daba más seguridad de que estábamos en lo cierto”.

“Ahí nos apoyó el diario La República y nos pusimos a entrevistar a los uruguayos que estuvieron en Orletti y que sobrevivieron. A la primera que Juan le escribe es a Sara Méndez, ella nos dice que efectivamente ellos estaban detenidos en el sótano del SID, que había una argentina embarazada y que había nacido un bebé. Y bueno, empezamos a investigar acá.

Fuimos juntando información como hormiguitas. Al final cuando estábamos con la seguridad, ocurrió lo que siempre imaginamos que podía pasar: que un día aparecería un vecino, que testificara que a tal casa llegó una vez una bebita. Y efectivamente ocurrió así. Y cerraba perfecto. Y con esa información fue que Juan le escribió al obispo Galimberti, del mismo departamento de donde era jefe de policía quien había anotado a Macarena con su nombre.

La mamá que la crió fue una mujer muy valiente porque tuvo la valentía de decirle a Macarena, no sos hija nuestra, te anda buscando, tu abuelo. Y un día a fines de marzo de 2000, en un apartamento de la curia de Montevideo, conocimos a Macarena. Ella le preguntó a Juan: ¿Y qué seguridad tenés de que soy tu nieta?. Y ahí le respondimos: el 99% y que el 1% lo tenía que aportar ella con la prueba de sangre.

Ella accedió de inmediato, y eso se lo debemos a su mamá de crianza, que fue la que desde el momento en que se enteró de nuestra búsqueda, le dice que ella no era su madre natural. Con eso nos demostró que sí la quería, que era su hija aunque no lo fuera”.

Sobre el final, Mara La Madrid reflexiona sobre lo que está aun pendiente: el hallazgo de los restos de María Claudia. Está convencida que sus restos están sepultados en Uruguay. “Sería muy importante que Macarena le pudiera dar una tumba, como tiene que ser. Los milicos saben”.