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Papa Francisco

La Iglesia en los medios Los asesinos del sacerdote juraron lealtad al EI, políticos y religiosos muestran unidad

RADIO MONTE CARLO |

La organización Estado islámico difundió el miércoles por la noche el video de una declaración de lealtad de los dos asesinos de un sacerdote en una iglesia de Francia, y líderes políticos y religiosos del país mostraron unidad frente a los riesgos de división.

El video difundido por la agencia Amaq, órgano de propaganda del EI, muestra a dos jóvenes al lado de una bandera del EI, uno de los cuales recita en árabe el texto tradicional de lealtad al “emir de los creyentes” Abu Bakr al-Baghdadi.

Dos hombres degollaron el martes a un sacerdote e hirieron de gravedad a una persona durante la toma de rehenes en la iglesia de Saint-Etienne-du-Rouvray, en el noroeste de Francia. El EI reivindicó de inmediato el atentado.

El presidente François Hollande, líderes políticos de la mayoría y de la oposición, entre ellos el expresidente Nicolas Sarkozy, y representantes de todas las religiones asistieron el miércoles a una misa en memoria de ese sacerdote de 86 años, Jacques Hamel, en la catedral Notre-Dame-de-Paris, proyectando una imagen de cohesión a una Francia conmovida por una serie de atentados.

Lejos de las polémicas surgidas luego del atentado del 14 de julio sobre las condiciones de seguridad en Niza (84 muertos), la ceremonia en la catedral Notre-Dame se caracterizó por la discreción y el recogimiento.

Antes de la salida del edificio religioso, el presidente socialista y el arzobispo de París, André Vingt-Trois, fueron aplaudidos.

“Es necesario que afirmemos nuestra fe. Nosotros podemos ir a la misa. Hay muchos cristianos en el mundo que no tienen esa suerte”, dijo Mathilde, 36 años, que asistió para “mostrar que no tenemos miedo” y “para estar juntos”.

La investigación sobre el ataque reveló la identidad del primer atacante, Adel Kermiche, un francés de 19 años con trastornos de conducta, obsesionado con Siria.

Kermiche nació en Normandía, una región del noroeste de Francia, donde tuvo lugar el ataque y viene de una familia numerosa de origen argelino, sin problemas, que había señalado su radicalización y se preocupaba por el camino que estaba tomando este joven, según un representante musulmán de la ciudad.

Se encontraba bajo arresto domicialiario con un brazalete electrónico desde marzo, luego de diez meses de prisión, en espera de un proceso por haber intentado en dos ocasiones, en 2015, viajar a Siria.

La identificación de su cómplice, cuyo cuerpo acribillado por las balas de los policías, no ha sido por ahora formalmente establecida, pero los investigadores sospechan que es un hombre de 19 años, Abdel Malik P.

En su camino hacia las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) en Polonia, el papa Francisco advirtió que “el mundo está en guerra porque perdió la paz”.

“Se habla tanto de inseguridad, pero la palabra verdadera es guerra”, dijo al comentar el degollamiento del sacerdote, aunque inmediatamente precisó que “no se trata de una guerra de religión”.

“Este santo sacerdote que murió cuando estaba orando por toda la iglesia es uno. Pero piensen en los numerosos cristianos, en los inocentes, en los niños. Piensen en Nigeria. La gente dice, pero ‘es en Àfrica’. Es guerra. No tengamos miedo de pronunciar esa palabra. El mundo está en guerra porque perdió la paz”, reiteró el papa a los periodistas que lo acompañaban.

En la mañana de este miércoles, los responsables religiosos franceses fueron recibidos juntos en París por el presidente François Hollande.

Tras el encuentro con Hollande, el líder de la comunidad musulmana de Francia – la más grande de Europa – pidió reforzar la seguridad en los lugares de culto.

Queremos que “se preste más atención” a los lugares de culto porque cualquiera de ellos “puede sufrir una agresión”, urgió el rector de la Gran Mezquita de París, Dalil Boubakeur.

En nombre de los musulmanes de Francia, expresó su “profundo pesar” por el ataque que calificó de “sacrilegio blasfemo contrario a todas las enseñanzas de nuestra religión”.

Para el monseñor Vingt-Trois, los creyentes de Francia “no deben dejarse llevar por el juego político” del EI, que “quiere enfrentar unos contra otros a los hijos de la misma familia”.

Por su parte, el presidente de la Federación Protestante de Francia (FPF), el pastor François Clavairoly, estimó que vigilar cada lugar de culto en Francia es algo totalmente “inconcebible e inviable”.

Unas 700 sinagogas y más de 1.000 de las 2.500 mezquitas de Francia cuentan con protección militar.

Los expertos consideran ilusorio pensar en aplicar este nivel de seguridad a las 45.000 iglesias católicas, 4.000 templos protestantes, 2.600 evangélicos y 150 lugares de culto ortodoxo.