Iglesia al día

" El amor al otro por ser quien es, nos mueve a buscar lo mejor para su vida. Sólo en el cultivo de esta forma de relacionarnos haremos posibles la amistad social que no excluye a nadie y la fraternidad abierta a todos. #FratelliTutti "
@Pontifex

La Iglesia en los medios La Visita del Papa Interrumpió Momentáneamente las Protestas en Ecuador

EL DIARIO | Columna de Emilio Cárdenas

http://eldiario.com.uy/2015/07/21/la-visita-del-papa-interrumpio-momentaneamente-las-protestas-en-ecuador/

El pueblo ecuatoriano está harto del autoritarismo de Rafael Correa. Como en Venezuela, el fuerte deterioro del precio internacional del petróleo crudo ha afectado y desacelerado a la economía ecuatoriana. El nivel de vida se ha deteriorado significativamente, alimentando protestas sociales constantes. Ellas se interrumpieron, como cabía suponer, durante la visita del Papa Francisco al país. Ocurre que los latinoamericanos generan siempre un espacio de paz cuando son visitados por los Pontífices de Roma.

La última protesta social masiva fue la del 2 de julio pasado. Sonora, pero ordenada y pacífica. La reacción del gobierno ante ella fue la clásica de los gobiernos bolivarianos: acusar a la oposición de pergeniar o pretender dar “un golpe de estado”. Lo que naturalmente es falso. Pero como el gobierno de Ecuador tiene un enorme multimedio con el que pretende conducir a la opinión pública, sus excusas y acusaciones tienen eco. Ese multimedio funciona con los dineros de todos. Influye y genera impunidad. No obstante, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos no parece tener, sobre este tema, una preocupación profunda. Como si el mismo no afectara la esencia misma de las democracias de la región, cercenando la libertad de opinión y haciendo imposible el pluralismo.

Pero, volvamos a Ecuador. El Papa Francisco ya se fue. Le dejó a Rafael Correa algunas llamadas de atención, aunque expresadas con el lenguaje genérico y con frecuencia alambicado, al que suele recurrir el Papa. La baja de la temperatura del humor social duró muy poco. Las organizaciones sindicales e indígenas que constituyen la columna vertebral de las protestas acaban de ratificar una convocatoria a lo que denominan “el paro nacional del pueblo”. Esta protesta promete ser masiva y se realizará entre la primera y la segunda semana de agosto. Le guste o no a Correa, sus organizadores sostienen que ella es una forma de cumplir con el mensaje del Papa cuando instó al pueblo ecuatoriano “a ponerse de pie con dignidad”, aunque lo cierto sea que ese tipo de admoniciones puede ser invocado por cualquiera en el arco iris que siempre caracteriza al mundo de la política.

 

Pablo Serrano, presidente pro-témpore del “Frente Unitario de los Trabajadores”, le recordó a Correa que los líderes de la protesta no rehúyen el diálogo, pero que el mismo no puede mantenerse a otro nivel que el presidencial. Quieren hablar con el aparente dueño del circo y no con los artistas o payasos.

 

La paz social en Ecuador ha vuelto a llenarse de tensión. El bálsamo de la visita papal fue breve. Casi efímero. Y si tuvo algún resultado en este capítulo, el mismo ha sido el de enfervorizar a quienes Rafael Correa no escucha, pese a que expresan los sentimientos de buena parte de su pueblo. Es posible que impactado todavía por las palabras del Papa, el presidente de Ecuador cambie de actitud y advierta la importancia de escuchar. Si esto ocurre, la visita del Papa habrá sido crucial para que las tensiones se resuelvan sin enfrentamientos, ni represiones. Por la vía del diálogo. La civilizada y la única que posibilita un espacio para conversar en paz.