Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios La emoción del obispo uruguayo que fue ordenado sacerdote por un santo

EL PAÍS |

535d0fb349fed.r_1398608729318.0-584-2236-1947

MILTON TROCCOLI PARTICIPÓ DE LA CANONIZACIÓN

El Obispo Auxiliar de Montevideo participó esta mañana de la canonización de Juan Pablo II quien en 1988 lo ordenó sacerdote. Troccoli relató a El País cómo se vivió la celebración desde la carpa junto al papa en Roma.

“Fue un regalo”, “fue una gracia”, “fue una gran alegría y una gran emoción”, repitió a El País desde Roma el Obispo Auxiliar de Montevideo Milton Troccoli tras participar en la carpa junto a 1.000 obispos y el papa Francisco de la ceremonia que declaró santos a Juan XXIII y Juan Pablo II.

Troccoli tuvo la emoción adicional de haber conocido personalmente a Juan Pablo II ya que éste fue quien lo ordenó sacerdote el 8 de mayo de 1988 en Montevideo, en una de sus dos visitas a Uruguay.

“Fue una emoción muy grande ver santos a Juan XXIII llamado el ‘Papa de la paz y la humildad’ y a Juan Pablo II que ha tenido el coraje de salir y cambiar el mundo. Se vivió con mucha emoción y a la vez fue una fiesta”, dijo Troccoli quien agregó que “uno no espera ver santo a quien lo ordenó sacerdote”.

“Recuerdo mucho el saludo de Juan Pablo II, la mirada, que transmitía mucha paz, su cercanía y su fortaleza interior que la comunicaba cuando hablaba y cuando uno lo tenía cerca”, recordó emocionado.

El Obispo Auxiliar de Montevideo llegó a Italia el jueves pasado y hoy sobre las 4 de la mañana tras caminar unos dos kilómetros hacia el Vaticano (la ceremonia comenzaba a las 10) llegó a San Pedro. “Estos días hubo un incremento de gente en un clima de mucha euforia que desbordó las expectativas y todos los servicios; la gente acampaba y predominaban muchísimas lenguas”, dijo. Troccoli relató que “anoche hubo una vigilia en la plaza San Pedro y ya después de allí dejaron casi todas las iglesias cercanas abiertas para que la gente pudiese quedarse allí al resguardo esperando. En los alrededores de San Pedro desde anoche ya no se podía pasar y amenazaba con lluvia, pero durante la ceremonia no llovió”, dijo.

La delegación de Uruguay estaba compuesta por 50 personas que arribaron en distintos grupos a Roma, dijo Troccoli. Hoy las mismas pudieron participar de la canonización distribuidas en dos grupos uno que logró ingresar a la plaza San Pedro y otro que quedó por fuera debido a la multitud que arribó a Roma.

Según el Obispo Auxiliar de Montevideo la trascendencia del evento se verá “pasado el tiempo”, pero afirmó que “la santidad para la iglesia es muy importante y los santos nos animan y nos entusiasman e invitan a seguir en la fe”. Además, dijo que “para el mundo tanto Juan XXIII en sus intervenciones buscando la paz como Juan Pablo II que buscó la paz y la unidad de los pueblos son dos figuras muy importantes para la historia”.

Troccoli dijo que a partir de la canonización “hay un llamado a vivir coherentemente el evangelio, con fidelidad y a poder dar un testimonio alegre de ser cristiano”.

OTRAS VISIONES.

Otro sacerdote uruguayo que vivió la ceremonia en Roma fue Gonzalo Aemilius quien escribió en su cuenta de Twitter “simplemente increíble en un clima de fiesta total”. También hizo referencia al Liceo Jubilar que lleva el nombre de Juan Pablo II.