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La Iglesia en los medios Informal encuentro del Papa con la reina de Inglaterra

EL PAÍS |

ISABEL REGALÓ WHISKY A FRANCISCO

El papa argentino Francisco recibió ayer por primera vez en el Vaticano a la reina Isabel II de Inglaterra para un encuentro distendido, casi familiar, que tuvo lugar un día después del 32º aniversario del estallido de la guerra de las Malvinas.

La reina, jefa de la Iglesia anglicana, de 87 años, acompañada por su marido, el duque de Edimburgo, de 92 años, llegó con veinte minutos de retraso al Vaticano, algo inusual para la famosa puntualidad inglesa, debido a que el almuerzo con el presidente italiano, Giorgio Napolitano, duró más de lo previsto.

El Vaticano divulgó al final del encuentro un comunicado oficial, en el que se limita a describir el intercambio de regalos y no se informa sobre los temas abordados.

No se conoce si hablaron de asuntos candentes como la controversia por las Islas Malvinas, que derivó en 1982 en una guerra entre Argentina y el Reino Unido.

Jorge Mario Bergoglio aseguró en 2012, cuando todavía era cardenal en Buenos Aires, que las Islas Malvinas eran un territorio “usurpado”.

El embajador británico ante la Santa Sede, Nigel Baker, recordó que el Vaticano se ha mantenido históricamente neutral sobre el asunto.

“El Vaticano fue muy claro con nosotros, inclusive en las últimas semanas, de que sigue en vigor su neutralidad, de larga data”, advirtió Baker.

Whisky.

La información oficial abundó en cambio sobre el intercambio de obsequios.

La reina le regaló a Francisco una gran canasta de alimentos y bebidas procedentes de todas las residencias reales británicas, incluida una botella de whisky escocés, para sorpresa de los presentes.

La canasta contenía miel, huevos, pan, jugo de manzanas y sidra. En un paquete aparte se encontraba la botella de escocés.

Al Papa le fue explicado que los productos proceden del jardín del Palacio de Buckingham, del Castillo de Windsor, de la residencia de Sandringham y de Balmoral. “Traje algo de todas nuestras residencias, justamente para usted”, dijo la reina al pontífice. La miel, en particular, era del jardín del Palacio de Buckingham.

“Espero que sea un regalo inusual para usted”, agregó la reina.

Entre los regalos había una botella de whisky: “Es de Balmoral, en Escocia”, se le dijo al Papa. El príncipe Felipe tomó la botella en la mano y la mostró a Francisco, que reaccionó con sorpresa.

Otra de las botellas, explicó en cambio el príncipe, era de jugo de manzana.

La reina y el duque de Edimburgo regalaron también al Papa dos fotos de ellos firmadas, en marcos de plata. “Temo que se las debo dar -subrayó Isabel II-, es inevitable”.

Por su parte, la reina recibió del pontífice un regalo para el “bebé real”, el príncipe Jorge de Cambridge, hijo del príncipe Guillermo y su esposa, Kate Middleton.

El Papa envió al pequeño Jorge, que cumplirá un año en julio y es tercero en la línea de sucesión al trono, un globo de piedra coronado por una cruz.

A la reina, el Papa le regaló el facsímil de un antiguo pergamino de mayo de 1679 con un mensaje “Urbi et Orbi” del cardenal Cesare Facchinetti.

Al príncipe Felipe el Papa le regaló tres medallas del pontificado, una de oro, una de plata y una de bronce. “Es la única medalla de oro que gané”, bromeó el duque de Edimburgo.

Isabel y el Vaticano.

La soberana, vestida de lila y un clásico sombrero del mismo color, fue recibida junto con su marido en un salón anexo de la moderna sala de audiencias Pablo VI y no en el suntuoso palacio apostólico.

El protocolo para la reunión entre el líder de la Iglesia católica y la jefa de la Iglesia anglicana fue aligerado debido a la edad de la pareja real británica, que escapó así a molestas escaleras y el recorrido a pie de los largos pasillos y salones del Vaticano.

Ambas partes quisieron dar al encuentro un tono “informal, familiar”, según adelantó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.

Durante su largo reinado, iniciado en 1952, Isabel II ha visitado tres veces el Vaticano, para reunirse con Juan XXIII en 1961, Juan Pablo II en el año 2000 y ahora con Francisco.

Siendo aún princesa, antes de suceder a su padre Jorge V, fue recibida por el papa Pío XII en 1951.

Con Benedicto XVI se encontró en septiembre del 2010, cuando el pontífice celebró una delicada visita al Reino Unido en medio de las polémicas por los casos de pedofilia de los curas.

El viaje de la reina y su esposo a Roma se extendió ayer por apenas cinco horas, tras lo cual regresaron a Londres.

Decepción británica con Estados Unidos

Gran Bretaña está “cada vez más decepcionada” con Estados Unidos por la falta de apoyo al principio de autodeterminación de los habitantes de las Islas Malvinas, aunque aclaró que la “relación especial” entre ambos países sigue siendo muy sólida.

Según un informe del Comité parlamentario de Asuntos Exteriores, “la negativa del gobierno estadounidense de reconocer el derecho a la autodeterminación nacional de los habitantes de las Falklands (Malvinas) es decepcionante”.

El reporte, que fue dado a conocer un día después de conmemorarse 32 años desde el inicio de la Guerra de Malvinas (1982), destaca la “frustración” de Gran Bretaña con su máximo aliado militar.

“Estamos decepcionados que la Administración de Estados Unidos se niegue a dar prioridad al principio de autodeterminación en su posición de soberanía de las Islas Malvinas”, indicó el informe de 67 páginas.

El documento, si bien elogia la relación especial de Londres y Washington, criticó que el gobierno de Barack Obama “juega a dos puntas” por el tema Malvinas.