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La Iglesia en los medios Fueron inhumados en el Cementerio de La Teja los restos de María Auxiliadora Delgado, esposa del presidente Tabaré Vázquez [menciona al P. Antonio y al Card. Sturla]

RADIO MONTECARLO |
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Falleció a los 82 años en la noche de este martes, siendo asistida en primera instancia por el propio doctor Vázquez.
María Auxiliadora  estaba casada con el presidente uruguayo desde el año 1964.

Siendo aún jóvenes, vivían en el barrio de La Teja, a tan sólo diez cuadras de distancia el uno del otro; se habían conocido en una kermese del colegio Divina Providencia.

El matrimonio tuvo tres hijos biológicos: Álvaro (1966), Javier (1967), e Ignacio (1970). Además adoptaron a un amigo de sus hijos, Fabián Barbosa.

Era conocido su bajo perfil en asuntos de la vida pública: no quería que la llamaran “primera dama” y fueron muy pocas las entrevistas que llegó a conceder.

Trabajó en la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Profesionales Universitarios, en la sección Trámites y Expedientes, hasta que se jubiló en el año 1992 con el cargo de jefa de departamento.

Gracias a esa labor, el matrimonio pudo costear parte de los estudios de medicina del presidente.

Acaso sea su perfil humanitario y su predisposición a ayudar a los desposeídos, fue lo que hizo trascender su nombre.

Era conocida su profunda fe católica, habiendo contribuido en tareas de contenido social.

Durante el primer gobierno de su esposo, impulsó el plan de salud bucal que era llevado a las escuelas del interior profundo.

María Auxiliadora y Tabaré conformaban una relación ecléctica: ella católica, el socialista; ella ama de casa, el científico, político e integrante de la masonería; ambos, socialdemócratas.

No debe olvidarse que el presidente se formó políticamente en un Partido Socialista Uruguayo que en la década de 1960 se preparaba para adaptar el marxismo a la vida del Uruguay.

Sin embargo Vázquez incorporó a su vida los conceptos socialcristianos que compartía con su esposa.

Fue una noticia comentada el hecho de que, en ocasión de la muerte del Papa Juan Pablo II, firmara un decreto presidencial para trasladar el monumento erigido en homenaje al pontífice, hasta la Cruz de Tres Cruces, donde el Obispo de Roma brindó su última misa en Montevideo.

En la noche de este martes, el primer mandatario fue el primero en brindarle primeros auxilios a su esposa, quien luego de la cena, le comentó que se sentía particularmente cansada, desvaneciéndose minutos después.

Luego llegaría asistencia técnica al hogar de los Vázquez-Delgado y el médico personal de presidente. Pero no fue posible salvar su vida.

Horas antes se había sometido unos análisis de sangre (se iba a operar de cataratas en días subsiguientes), y sus valores estaban bien.

La noticia -que tomó por sorpresa a todos- fue dada a conocer en la madrugada de este miércoles a través de la página de Presidencia de la República.

Por la mañana comenzó el velatorio de Delgado, y allí se vio a un Tabaré Vázquez sumido en las más profunda congoja, en compañía de sus hijos y nietos.

Próximo a las 15:00 horas, el cortejo fúnebre se dirigió al Cementerio de La Teja, el barrio que los vio crecer, hacer familia e historia.

Representantes de los sectores sociales, políticos, académicos, diplomáticos y de la Iglesia Católica -entre otros- les dieron su último adiós a la señora del presidente, la vecina de El Prado que barría la vereda de su casa como una más, aquella que les daba chocolate caliente en invierno a las personas en situación de calle.

El Padre Antonio, de la parroquia 19 de Abril en la que María Auxiliadora tenía actividad pastoral, destacó su perfil solidario.

Las últimas palabras para María Auxiliadora Delgado de Váquez, llegaron del Arzobispo de Montevideo Daniel Sturla ante la numerosa presencia de personas, congregadas en el Cementerio de La Teja.