Iglesia al día

" Me alegra que el tema elegido por la familia ecuménica para la celebración del Tiempo de la Creación 2020 sea 'Jubileo de la Tierra', precisamente en el año en el que se cumple el cincuentenario del Día de la Tierra "
Papa Francisco

La Iglesia en los medios Francisco en Irlanda: “decepcionante” y “nada nuevo”

UY PRESS |
http://www.uypress.net/auc.aspx?89278

El papa Francisco llegó a Irlanda para el Encuentro Mundial de las Familias, en medio de diversos escándalos por la continuidad de descubrimientos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos, encubiertos por las jerarquías de la Iglesia.

Francisco inició este sábado 25 de agosto una visita de dos días a Irlanda, para participar del IX Encuentro Mundial de Familias, que se lleva a cabo en la capital Dublín.

El pontífice fue recibido por el viceprimer ministro, Simon Conveney, y un grupo de obispos encabezado por el el arzobispo de Dublían, Diarmuid Martin y el primado de la Iglesia Católica, Eamon Martin. La llegada de Francisco se produce en un clima de cierta hostilidad, con la pérdida de influencia de la Iglesia así como del apoyo de ciudadanos por los miles de casos de abusos cometidos por religiosos contra menores y mujeres durante décadas. La caída vertiginosa del apoyo a la Iglesia Católica del país comenzó en 2009, luego de conocido el informe de la Comisión Ryan, que destapó 80 años de abusos a más de 25.000 menores.

Irlanda ha cambiado. Tiene en Leo Varadkar a su primer jefe de gobierno gay, despenalizó el aborto y los matrimonios homosexuales, por supuesto que con la férrea oposición  de la Iglesia Católica. De un 95% de la población que se estimaba católica, se ha pasado a un 76%.

Y quien le hizo de ayuda memoria al Papa fue el propio primer ministro Varadkar, quien en un discurso contundente y claro le recordó los avances logrados gracias a las votaciones democráticas. “La Irlanda del siglo XXI es un lugar muy diferente y cada vez más diverso. Hay más gente que se adhiere a diferentes fes, o que se sienten cómodas en religiones no organizadas. Hemos votado en nuestro parlamento un referéndum para modernizar nuestras leyes, entendiendo que los matrimonios no siempre funcionan, que las mujeres tienen que tomar sus propias decisiones y que las familias tienen diferentes formas, incluyendo aquellas encabezadas por un abuelo, un padre soltero, dos padres del mismo sexo o divorciados”, dijo el Primer Ministro. En Irlanda, subrayó, la religión ya no está en el centro de la sociedad. Y eso sí es una novedad.

Efectivamente, se esperaba más del Papa, especialmente cuando se supo del brutal escándalo de abusos en Pensilvania, pero Francisco se encargó de no ir más allá de lo que ya había expresado: “No puedo dejar de reconocer el grave escándalo causado en Irlanda por los abusos a menores por parte de miembros de la Iglesia encargados de protegerlos y educarlos. El fracaso de las autoridades eclesiásticas -obispos, superiores religiosos, sacerdotes y otros- al afrontar adecuadamente estos crímenes repugnantes ha suscitado justamente indignación y permanece como causa de sufrimiento y vergüenza para la comunidad católica. Yo mismo comparto esos sentimientos”, dijo el Pontífice.

Francisco se reunió este sábado con ocho víctimas de abusos por parte del clero, de religiosos y de miembros de las instituciones del país. El encuentro duró una hora y media, según el portavoz del Pontífice, e incluyó entre ellos a Marie Collins, uno de los símbolos de la lucha contra la pederastia en Irlanda, muy crítica con la gestión del Vaticano en estos asuntos. No trascendió el contenido de la conversación.

En el discurso del Papa no hubo menciones al escándalo de Pensilvania, al abuso a que se vieron sometidos más de mil niños, al papel de los más de 300 religiosos implicados, ni a las acusaciones al Vaticano de encubrimiento. “Deseo que la gravedad de los escándalos de los abusos, que han hecho emerger las faltas de muchos, sirva para recalcar la importancia de la protección de los menores y de los adultos vulnerables por parte de toda la sociedad”, señaló Francisco.

A la propia Collins el discurso le pareció “decepcionante” y “nada nuevo”. O seguramente también, al propio primer ministro, que sí se refirió al escándalo de Pensilvania en su discurso -“una historia trágica y muy familiar para Irlanda”- y pidió sin medias tintas más contundencia al Pontífice: “Las heridas siguen abiertas y hay mucho que hacer para traer justicia y verdad y curar a las víctimas. Santo Padre, le pido que use su posición e influencia para asegurar que se toman medidas en Irlanda y alrededor del mundo. […] Debemos asegurarnos de que se pasa de las palabras a la acción”.

Francisco, en Dublín con motivo del Encuentro Mundial de las Familias, ha intentado reforzar los valores tradicionales como el matrimonio exclusivo entre un hombre y una mujer y el rechazo del aborto. “Este encuentro es una oportunidad para reforzar el compromiso de respeto sagrado por el don divino de la vida en todas sus formas. […]”. El aborto, según el Pontífice, está relacionado con una “cultura del descarte materialista que nos ha hecho cada vez más indiferentes a los miembros más indefensos de la familia, incluso a los no nacidos, privados del derecho a la vida”. Sin embargo, el pasado mayo, su despenalización ganó de forma aplastante -un 64,6% de los votos- en un histórico referéndum que significó un paso más en la transformación de Irlanda.