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La Iglesia en los medios Fernando Filgueira: “Es una barbaridad retirar las exoneraciones”

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El ex subsecretario de Educación y Juan Pedro Mir trazaron un panorama sombrío de la educación y pidieron que deje de ser “botín electoral”

“Es una barbaridad retirar las exoneraciones”. Así se expresó el ex subsecretario de Educación, Fernando Filgueira, sobre la iniciativa del oficialismo de retirarle los beneficios fiscales que gozan las donaciones a las universidades privadas.

El jerarca fue consultado este martes por la polémica propuesta a estudio en el Parlamento y descartó en primer lugar el pretendido objetivo de igualdad que dice perseguir la iniciativa.

“Yo no creo que ni las universidades privadas ni la pública sean igualitarias. Asisten a ellas gente del quintil 4 para arriba. Son instituciones elitistas”, afirmó en diálogo con ECOS.

Si el planteo prospera tendrá un efecto concreto, aseguró. “Uruguay tiene un problema de escala. Es un país pequeño, con una enorme universidad pública sin ningún tipo de control externo. En un sistema tan dominante, siempre hay problemas de innovación”.

Uno de los aspectos positivos de las universidades privadas es que generaron un sistema un poco más plural, evaluó Filgueira. “Y en un sistema como este, hay que facilitar y promover la innovación, no limitarla. Cuando se limita la innovación se limita la eficiencia”.

Un buen sistema de becas favorece el acceso a la educación terciaria y es positivo, dijo.

Aunque en su opinión debería existir un sistema nacional en donde cada beneficiario pudiera elegir a qué universidad asistir.

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Los cuestionamientos de Filgueira se suman a los de otro ex jerarca educativo. A principios de este mes, el ex director de Educación, Juan Pedro Mir, vía Twitter dijo esperar una “ley que establezca que todos los gobernantes tienen que inscribir a sus hijos y nietos en la educación pública”.

“Espero no ver a ninguno de ellos becado en el exterior o haciendo posgrados en universidades privadas”, agregó.

Este tipo de beneficios fiscales le permite a las empresas descontar IRAE por el 83% de lo donado a las universidades privadas u otras instituciones educativas, entre otras, y fue instituido en 2006, durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez.

El presidente, justamente este lunes luego del Consejo de Ministros, dijo estar dispuesto a “discutir” el tema.

“Lo que resuelva el Parlamento lo haremos”, afirmó este sábado a ECOS la Ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz. Consultada sobre su opinión acerca de la propuesta, dijo que estaba en la órbita de la Cartera de Economía.

El Ministro Danilo Astori enfatizó públicamente su oposición a esta iniciativa. Al recordarle ese aspecto, Muñoz señaló: “Por eso, vamos a ver que resuelve el Poder Legislativo”.

A instancias de la diputada Macarena Gelman, el retiro de las exoneraciones ya cuenta con media sanción de la Cámara Baja, con votos del Frente Amplio en el marco de la Rendición de Cuentas.

La discusión divide por otra parte a la bancada oficialista en el Senado. Mientras el astorismo propuso retirar el asunto del mensaje presupuestal, el MPP redobló la apuesta y planteó suprimir los beneficios fiscales a las donaciones a todos los centros educativos privados de cualquier nivel.

Ex jerarcas cuestionan la ” barbarie” y la “anarquía” en la educación

“La reforma impostergable”. Con esta referencia a un necesario cambio de rumbo en la educación fue convocada este martes la segunda conferencia organizada por la Agenda Socialdemócrata. Entre los exponentes figuraba un panel técnico integrado por los ex jerarcas Fernando Filgueira y Juan Pedro Mir, completado por el dirigente sindical Richard Read.

En un evento al que no asistió ninguna autoridad de los organismos educativos, Filgueira aceptó que el Uruguay necesita una reforma profunda y de largo aliento, aunque consideró que primero el sistema político y la sociedad deben ponerse de acuerdo en para qué quieren educar.

Remarcó que si bien el promedio educativo sigue siendo alto, está muy por debajo del nivel de hace dos décadas. “Nos movemos mucho más lento, y ese es un problema”.

Al respecto el ex subsecretario de Educacion alertó que mientras el país no realizó en ese lapso ningún avance importante, “los que estaban muy atrás han avanzado mucho”.

Para Filgueira la educación secundaria es la principal causa, con los peores resultados en cuanto a retención, cobertura y aprendizaje, sobre todo en ciclo medio superior.

Como ejemplo citó a las pruebas internacionales TERCE y PISA, en donde Uruguay, si bien se ubica en una buena posición en América Latina, lo hace en un continente que es “el peor alumno” en estas pruebas.
“ Pasamos de una repetición de 7% en la escuela a una de 32% en liceo porque le cambiamos el sistema al chiquilín sin decir agua va ”

Aquí marcó otra alerta, al señalar que la desigualdad en el aprendizaje entre los distintos niveles de enseñanza es “preocupante”.

El ex jerarca recordó que Uruguay registra el peor egreso en América del Sur. “Tenemos un mal llamado sistema educativo que no solo no retiene, sino que expulsa, y los que pagan el pato son los estudiantes y los docentes.”

“Si las tasas de egreso no se parecen al nivel de desarrollo, nuestro nivel de desarrollo se va a parecer a las tasas de egreso”.

En su opinión, el gran problema está en el pasaje de la escuela al liceo y la forma en que se prepara al alumno. “Pasamos de una repetición de 7% a una de 32% porque le cambiamos el sistema al chiquilín sin decir agua va”.

Para Filgueira, la raíz del tema está en el “serio problema de gestión” de la educación, sobre todo en el nivel medio. “Es imposible lograr así un mínimo modelo de cohesión, más bien lo que provoca es una anarquía”.

En ese sentido llamó a repensar el diseño del gobierno de la educación. Se preguntó por qué el sistema político no pudo llegar a un acuerdo de fondo sobre la enseñanza. “Si bien es un bocado muy apetitoso, hay que dejar de ver a la educación como un botín electoral”.

“Soy maestro, no mago”

“Desde que nací supe que quería ser maestro”, dijo por su parte Juan Pedro Mir. El ex director de Educación advirtió que no venia a ofrecer soluciones. “Soy maestro, no mago”.
“ Para detener la barbarie cotidiana no basta con 4.000 pesos más ”

Señaló que “nadie tiene claro” hacia dónde debe ir una reforma en la educación, que “siempre será, como todo en este país, un botín politico”.

A pocos metros del lugar donde los sindicatos de la enseñanza se manifestaron contra los recortes presupuestales, llamó a una reformulación de los centros educativos y de los propios docentes.

“La Generación Charoná no existe más. Hoy los chicos nos enseñan a nosotros”. Sostuvo que “para detener la barbarie cotidiana no basta con 4.000 pesos más”.

Lamentó que “la gente ya no quiera ser maestro. Es una tragedia”.

No hay reforma educativa posible sin profesionalizar la docencia, dijo.

Mir criticó en duros términos la ausencia de evaluación de los distintos programas educativos. “Esto es jugar a las escondidas con los más pobres”.

Valoró al Plan Ceibal como “de las mejores cosas” que le sucedió a la educación en las últimas décadas, aunque dijo que sus “posibilidades infinitas están infrautilizadas”.

Pese a su auto reconocida condición de “inexperto”, Read fue el más aplaudido por los asistentes.

“Estamos muy mal. Hay que salir a recorrer los barrios y las escuelas”, sostuvo al lamentar que por la debacle educativa en los últimos diez años “perdimos una generación y estamos en riesgo de perder otra”

Consideró que esta reforma no la pueden hacer solo los técnicos y los políticos. “Tiene que participar la gente, con tolerancia y respeto”.

Se preguntó por qué el nivel docente ha decaído. “Cuando yo era chico había un dicho que decía: ‘Pobre como maestro de escuela’. Para mi es claro que los maestros tienen que ganar más, pero antes tampoco ganaban mucho. ¿Por qué entonces ahora la cosa está peor?”

Exhortó a que la educación busque que “los gurises sean felices y estén contenidos. Que sean parte de algo”.