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Tiempo de la Creación

La Iglesia en los medios El exterminio de los “nazarenos”

LA REPÚBLICA |

El Consejo de Seguridad de la ONU denunció la persecución que los yihadistas del Estado Islámico (EI) mantienen contra las minorías en Irak, especialmente los cristianos de Mosul, recordando que ello puede constituir un crimen contra la humanidad.

En una declaración unánime adoptada recientemente, los 15 países miembro del Consejo “condenan en los términos más enérgicos posibles la persecución sistemática por parte del EI y sus grupos partidarios de individuos pertenecientes a minorías y de personas que rechazan la ideología extremista del EI”.

“Los ataques sistemáticos y a gran escala contra la población civil motivados por su origen étnico o religioso o por su fe pueden constituir un crimen contra la humanidad por el que los responsables tendrán que rendir cuentas”, dice la declaración.
El Consejo celebra también los esfuerzos del gobierno iraquí y de la ONU para oponerse a las “amenazas terroristas” contra las minorías y para responder a las necesidades humanitarias urgentes de personas desplazadas por el conflicto en Irak, y exige que estos esfuerzos se intensifiquen.
El Estado Islámico, un grupo yihadista que en junio tomó el control de Mosul, la segunda ciudad más grande de Irak, lanzó un ultimátum dando a la minoría cristiana para dejar el lugar.
El grupo extremista ya había instado a los habitantes cristianos de la ciudad “a convertirse al Islam, pagar un impuesto especial o salir de la ciudad”, amenazando con ejecutar a quienes no lo hicieran.
En 2003, la población cristiana de Irak se estimaba en más de un millón, de los cuales más de 600.000 en Bagdad, 60.000 en Mosul y el resto en la ciudad petrolera de Kirkuk y en Basora.
El papa Francisco denunció también la persecución de los cristianos en Irak. “Nuestros hermanos son perseguidos, son enviados fuera, deben dejar sus casas sin tener la posibilidad de llevarse nada”, dijo Francisco en la plaza de San Pedro tras el tradicional rezo del Ángelus. “Aseguro a estas familias y a estas personas mi cercanía y mi constante oración”, afirmó Francisco.
El papa volvió este jueves a hacer un llamamiento urgente a la comunidad internacional para proteger a la población del norte de Irak, en gran parte cristianos, que huye del avance de los yihadistas del grupo EI.
El portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, dijo que el pontífice “se unía a los llamamientos urgentes de los obispos” de la región por la paz y pidió a la comunidad internacional “proteger” y “garantizar la ayuda necesaria” a las personas que huyen.
Decenas de miles de personas continuaban huyendo esta semana del norte de Irak, donde los yihadistas del EI se apoderaron de Qaraqosh, la mayor ciudad cristiana del país, indicó el clero caldeo que pide ayuda a la comunidad internacional.
“Hay 100.000 desplazados cristianos que han huido con lo puesto, algunos a pie, hacia la región de Kurdistán”, explicó a la Afp el patriarca caldeo Louis Sako.
“Es un desastre humanitario, las iglesias [de las ciudades que han sido tomadas] están ocupadas y se han retirado las cruces”, añadió.
Los yihadistas tomaron Qaraqosh, la mayor ciudad cristiana de Irak, y otras zonas cerca de Mosul, según testigos y representantes religiosos.
Qaraqosh se encuentra entre Mosul, la segunda ciudad del país ocupada por el EI, y Erbil, la capital de la región autónoma del Kurdistán. Tiene unos 50.000 habitantes pero en las últimas semanas ha recibido a numerosos cristianos expulsados de Mosul.
“Ya no tiene sitio aquí. Fuera inmediatamente”, dijeron los insurgentes de este grupo yihadista sunita, según relató un miembro del clero. “Es una limpieza étnica pero nadie lo dice claramente”, denunció Yonadam Kanna, principal político cristiano en Irak. “Es la primera vez en nuestra historia que ocurre algo así. Árabes y cristianos solían vivir juntos”, aseguró.
Esta semana EEUU se involucró por primera vez en el conflicto iraquí, con la autorización del gobierno de Bagada, desde que retiró sus tropas de Irak en 2011, al bombardear el viernes posiciones de yihadistas que amenazan el Kurdistán iraquí y a miles decristianos desplazados.
Los yihadistas, que controlan amplias zonas del norte y oeste de Irak, “parecen querer erradicar cualquier traza de grupos minoritarios” en las regiones bajo su égida, denunció la directora para Oriente Medio de Human Rights Watch, Sarah Leah Whitson.
La ofensiva de los insurgentes sunitas ha obligado a más de 600.000 personas a abandonar sus casas, ha dejado miles de muertos y colocado a Irak al borde del abismo.
También ciudades enteras en Siria son “purificadas” de cristianos al paso de este grupo terrorista que opera en territorio sirio e iraquí. A sus fusilamientos suman decapitaciones públicas y crucifixiones en el medio de las ciudades. Sus cuerpos y sus cabezas son exhibidas en las ciudades. Es una advertencia del horror que padecerán si no se convierten al islam o no abandonan el pueblo.
La persecución también está presidente en la Franja de Gaza, dominada por el grupo islamista Hamas. “Hamas lo ha hecho todo para obligar a los cristianos a desaparecer y huir de Gaza. Ellos odian a los cristianos no menos que a los judíos”, dice el sacerdote griego ortodoxo Gabriel Nadaf en una carta que remitió al cuerpo diplomático en Israel e la cual afirmó: “Hamas es parte de la ideología de Al Qaeda”
Así como durante el Holocausto los nazis rotulaban con una Estrella de David a los judíos para después exterminarlos, los cristianos o “nazarenos” -como los identifican despectivamente los musulmanes yihadistas- son marcados con la letra “N” o “Nun” (en árabe ن) en la fachada de sus casas. Esa pintura significa una sentencia a muerte. O la obligación de marcharse para siempre de la ciudad.
Medio Oriente ha dejado de ser el lugar donde comenzó el cristianismo, para convertirse en un espacio amenazante para aquellos que quieran practicar con libertad su creencia en Cristo. Este es el análisis que hicieron varios expertos en una conferencia celebrada recientemente en la Asociación de Prensa de Madrid.
El Padre Justo Lacunza, rector emérito del Instituto Pontificio de Estudios Árabes e Islamistas, fue uno de los participantes en la conferencia. “La situación de los cristianos es precaria y desastrosa en esta zona del mundo”, dijo.
Lacunza destacó la importancia del cristianismo en Medio Oriente, recordando que “los cristianos forman parte de la historia de Oriente Medio, por lo que hay que tenerlos en cuenta. Es una cuestión histórica, no es parte de un nuevo discurso. Asimismo, cabe destacar que no se le da la importancia suficiente a las minorías, que sufren de una gran precariedad”.
“Los cristianos en Medio Oriente no son emigrantes, pertenecen a la historia cultural religiosa, económica y artística de esta región, incluidos los países del norte de África. El Islam llega a estos países seis siglos después de que ya estuviesen asentadas aquí las primeras comunidades cristianas”, sostiene este experto en religión, rector emérito del Instituto Pontificio de Estudios Árabes e Islamistas
#SomosN

El exterminio sistemático de cristianos en Irak y en Siria despertó la indignación de organizaciones religiosas y se manifestó en las redes sociales, sobre todo en Facebook y Twitter. Bajo el hashtag #WeAreN (#SomosN) miles de usuarios alzan la voz sobre una de las masacres menos conocida de Medio Oriente. Hacen referencia a la marca mortal de la ن que abunda en Mosul. La campaña comenzó cuando la periodista Dalia Al-Aqidi llamó a sus seguidores a comentar la masacre de cristianos bajo ese hashtag. Fue en ese momento que la “N” se resignificó. Pero los hashtag no se detuvieron ahí. Los franceses fueron quienes hicieron más popular la consigna y agregaron: #TodosSomosNazarenos. Más de 55 mil tuits hicieron mención de la masacre. Y algunos de ellos, sin el hash mostraron la indignación por la falta de compromiso de algunos comunicadores cristianos.

Marcados con la N

El Estado Islámico (antiguo Estado Islámico de Irak y el Levante) está marcando las casas de los cristianos de la ciudad iraquí de Mosul, probablemente para exigirles el impuesto especial que se impone a los no musulmanes en los territorios gobernados de acuerdo a la ley islámica. La marca empleada por los terroristas es la letra n del álfabeto árabe; n de nazareno, en alusión al lugar de procedencia de Jesucristo.

75% de población mundial vive sin libertad religiosa

Los conflictos en el mundo en 2013 provocaron el mayor desplazamiento de comunidades religiosas en la historia reciente, y el año pasado millones de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares. “En casi todos los rincones del mundo, millones de cristianos, musulmanes, hindúes y otros representantes de creencias fueron obligados a abandonar sus hogares a causa de sus creencias religiosas”, señaló el informe anual sobre libertad religiosa en el mundo realizado por Estados Unidos. “Por miedo o por la fuerza, barrios enteros se están vaciando de residentes”. Desde Medio Oriente a Asia y en algunos lugares de África y Europa hay “comunidades que desaparecen de sus hogares tradicionales e históricos y se dispersan por el mundo. En las zonas de conflicto en particular, estos desplazamientos masivos se han convertido en una norma perniciosa”. El último informe, preparado por el Departamento de Estado, destaca el caso de Siria, donde advierte que luego de tres años de guerra civil contra el presidente Bashar al Asad “la presencia cristiana se está convirtiendo en la sombra de sí misma”.
“En la ciudad de Homs, los cristianos son ahora solamente unos 1.000 de los aproximadamente 160.000 que residían allí antes del conflicto”.
“Cuando el 75% de la población mundial todavía vive en países que no respetan las libertades religiosas, déjenme decirles, tenemos un largo camino por delante”, dijo el secretario de Estado, John Kerry, al presentar el documento. En Egipto iglesias católicas, casas y negocios fueron saqueados y quemados cuando el ejército derrocó hace un año al presidente islamista Mohamed Mursi.
“Turbas dirigidas por islamistas llevaron a cabo actos de violencia, intimidación, expulsiones forzadas y castigos contra los cristianos, sobre todo en el Alto Egipto”, indica el informe.