Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios Dichos y hechos de un papa popular

EL OBSERVADOR |

Desde su primer día en el sillón de San Pedro el argentino Bergoglio marcó la diferencia con sus predecesores en el Vaticano

El papa Francisco no ha dejado de dar señales de cambio desde que asumió al frente de la Iglesia Católica. Al principio sorprendió con su negativa a usar los zapatos rojos (que siempre emplearon los pontífices como símbolo del martirio) y apareció públicamente con sus zapatos negros, con años de uso. Tampoco quiso usar el sillón de oro con tapiz rojo en el que se sentaban sus antecesores, ni vivir en el lujoso apartamento pontificio que estaba listo para recibirlo. “Aquí entran 300 personas”, dijo, y resolvió quedarse en Santa Marta, la residencia del Vaticano más sencilla que el palacio que usaban los anteriores papas y en la que se alojan los cardenales durante el cónclave.

El papa invita a la misa que celebra en su capilla cada mañana a los trabajadores del Vaticano y otros invitados, y sólo utiliza las oficinas del Palacio Apostólico y sus grandes habitaciones para reunirse con los jefes de Estado y delegaciones.

Otra de las sorpresas fue la aprobación de una reforma del Código Penal del Vaticano que endurece los castigos contra los abusos sexuales y la pedofilia por parte de miembros de la Iglesia, y derogó la pena de cadena perpetua por parte de los tribunales vaticanos.

Pero en su visita a Río de Janeiro en la Jornada Mundial de la Juventud 2013, Francisco sorprendió aún más, ya que rompió todos los protocolos, en una muestra más de su particular estilo.

Eligió para trasladarse por las avenidas céntricas un auto sin blindaje, y un papamóvil abierto para permitir que los fieles lo tocaran y se sacaran fotos con él. Recorrió a pie una favela, habló con la gente, bendijo niños y utilizó mínimas medidas de seguridad. Tomó mate dos veces con peregrinos en el papamóvil y visitó un hospital que atiende adictos a las drogas.

La imagen del niño que logró treparse al papamóvil y fundirse con Francisco en un tierno abrazo recorrió el mundo y es muestra de la imagen de pontífice cercano a la gente que transmitió.