Iglesia Católica Conferencia Episcopal del Uruguay

Departamento de Liturgia

Lectio Divina: “María, nos muestra el camino al discipulado”

Afiche Mes de la Biblia 2019

Ambientación: Colocar al centro de la mesa la Palabra de Dios y a su alrededor varias fotos de mujeres que han sido referentes en nuestra comunidad, sociedad o en el mundo.

Oración de Apertura: Comenzar invocando al Espíritu Santo, mediante el canto o simplemente repitiendo varias veces la frase: “Espíritu Santo ven a mí, Espíritu Santo ven aquí; quiero vivir y quiero ser Feliz, con tu Poder dentro de mí”.

Motivación Inicial: Compartir brevemente alguna experiencia de vida, en la cual la figura de María estuvo directamente presente y sentí por su intermedio, la presencia de Dios.

Texto Bíblico: Lucas 1, 39-45
Reflexionamos Juntos

  1. Leer el texto por una persona en voz alta, clara y en forma pausada.
  2. Volver a leerlo personalmente cada uno en silencio.
  3. Realizar una lectura en eco, donde cada uno va compartiendo alguna frase, palabra que me llamo la atención o que resonó fuertemente en mi corazón. Se pueden repetir varias veces las mismas frases o palabras que surgen del texto bíblico.
  4. ¿Qué dice el texto? ¿Qué hecho relata? ¿Consideras que es importante? ¿Por qué?
  5. ¿Qué sucedió cuando María entro en la casa y la vio Isabel? ¿Cómo reaccionó su prima? ¿Qué relación existía entre ambas?
  6. Que significa para ti, la expresión de Isabel: “Feliz de ti por haber creído, que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor”. Compártelo.
  7. ¿Crees tú, como María, en la propuesta del Señor? ¿Por qué?
  8. ¿Cómo puedo vivir y acrecentar en mi vida la confianza en Dios? ¿Cómo puedo vivir mi discipulado? ¿Qué me puede ayudar?

Sugerencia para el Compromiso: La propuesta de Dios es para compartirla, creemos en él y estamos seguros que siempre camina a nuestro lado, por eso, como discípulos misioneros al igual que María, nos comprometemos: A dar testimonio de mi confianza en Dios, en algunos de los ambientes concretos, por ejemplo: mi familia, en la comunidad, en el trabajo, en el barrio. A visitar alguna persona que este necesitando la presencia de un hermano, que lo escuche, rece con él o simplemente sentarse a su lado, acompañarlo.

Oración Final: Junto a nuestra Madre, rezamos un Ave María y terminamos el encuentro con la alegría del canto que nos anima (Cantemos Hermanos No 114).

Aporte para la Reflexión

Este pasaje bíblico lo ubicamos en el capítulo primero del evangelio de Lucas, dentro de la sección denominada: “El Evangelio de la Infancia de Jesús”. Son relatos propios del evangelista vinculados al nacimiento e infancia de Jesús, con una gran inspiración en las ideas, espiritualidad y lenguaje en la versión griega de los Setenta (LXX) sobre las escrituras de Israel. Aparecen dos figuras predominantes en estos relatos: Juan el bautista, el precursor, el que prepara el camino y Jesús el mesías, el hijo de Dios.  También este relato sirve de marco para el Magnificat que sería el centro de la perícopa (v 39 -56).  María visita en la ciudad de Judea a Isabel para asistirla en su maternidad. Se observa un hecho interesante en el evangelista Lucas, destacando el papel de María y su prima Isabel en el evangelio (vv 39-45), dando protagonismo al rol de las mujeres en el Proyecto de Dios; a contrario sensu, de lo que sucedía en el mundo grecorromano, en el cual no se valora el rol de la mujer en la sociedad. Entre líneas, el autor bíblico plantea un nuevo paradigma, revalorizando a la mujer y junto a ella, a todos aquellos que eran marginados socialmente, por ejemplo: los pobres, los enfermos, los niños, los esclavos, etc. Se destaca en el relato, la presencia de los dos niños (Juan y Jesús) en el seno materno de María e Isabel. Esta última, reconoce la maternidad mesiánica que ilumina la vida de María, que es esperanza para su pueblo, por eso, le dice: “Feliz de ti por haber creído…”  Esta frase es una bienaventuranza inspirada en este antiguo género literario “macarismos” (makarios = bienaventurado) (Mt 5, 3).  María deposita toda la confianza en el Señor; como el discípulo que confía plenamente en su maestro. Él camina a su lado, aunque a veces no lo comprenda, le genere dudas o tenga miedo; pero a pesar de todo estos sentimientos o incertidumbres; está el amor y la confianza que voluntaria y libremente deposita el discípulo al caminar con alegría y esperanza, al lado de su maestro (Lc 12-16; Mc 3, 13.19; Mt 10. 1-4).  Este encuentro familiar y ese diálogo entre las mujeres, provoca un salto de gozo en el niño (en el seno materno de Isabel), que podría representar el gozo que sienten los débiles y desprotegidos; al ver y sentir la presencia del Mesías (Jesús), maestro y amigo, que viene a liberar a su pueblo.

Páginas