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La Iglesia en los medios Cotugno, la dictadura y su visión de la Democracia

LA REPÚBLICA |

El Arzobispo de Montevideo criticó la Ley de interrupción de embarazo y habló del peligro de “caer en una dictadura de la democracia”.

“Se puede caer en una dictadura de la democracia” Nicolás Cotugno, Montevideo 21 de diciembre de 2012

Supongo que alguien al referirse a que le preocupan las “Dictaduras en Democracia” es que también le preocupan las dictaduras en general, ¿no? ¿O permite las dictaduras una vez que se elimina la Democracia? Supongo que se referirá a la intervención autoritaria de alguien o algunos en el sistema democrático, aunque se mantiene la Democracia. Si es así, es justamente lo que hace el Monseñor Nicolás Cotugno (Arzobispo de Montevideo) que representa a la Iglesia Católica en Uruguay.

Representa a la misma institución que estuvo al lado de las Dictaduras en América Latina, que hoy apoya el gobierno que derribó en cuarenta y ocho horas a un presidente constitucional en Paraguay (Fernando Lugo), que apoyó al dictador Noriega en Panamá, que perdonó a Pinochet en Chile.

Debo reconocer que Cotugno se ha manifestado también contra la Dictadura, a favor de la paz, en contra de los abusos sexuales en general y en particular contra niños, niñas y adolescentes en la institución que representa, por el “nunca más” gente muerta y desaparecida y demás. Pero a veces su propio decir lo deja mal parado.

Pero su institución deja a las claras lo que expresa José Saramago en su Ensayo sobre la ceguera, donde Dios, el Diablo y Jesús se encuentran y le explican a Jesús que su cometido de muerte, su crucifixión es la de hacer crecer el poder de uno y de otro. Entonces el narrador empieza a nombrar a los hombres y mujeres que tuvieron que morir por la causa religiosa del catolicismo. También menciona que hubo guerras, muertes y destrucción. Todo por el poder de la Iglesia Católica que ha participado en la mayor parte de la era cristiana en el dominio del poder.

Quiero aclarar que no voy a hablar mal de los creyentes de Dios, y no osaría (aunque ya lo hice) decir algo negativo sobre la institución, ya que como el tan libertario y democrático de Cotugno, que se piensa que es la institución personificada (no es muy democrático eso y yo diría autoritario), también tengo que reconocer que no todos en la Iglesia piensan y actúan como él. Lo digo porque Cotugno declaró el 9 de abril de 2012 “Quien habla mal de mí habla mal de la Iglesia, porque soy su expresión más visible”, en referencia a una polémica con el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández.

Cotugno dijo el 21 de diciembre de 2012 en las declaraciones previas a la Navidad (el nacimiento de Jesús de Nazaret que es siempre motivo para que la Iglesia se exprese y cumpla con el mandato ficcionalizado por Saramago) que “se puede caer en una dictadura de la democracia” (La República-22/12/2012).

Cotugno se refiere a la ley del aborto aprobada en Uruguay y de acuerdo a lo publicado por El País (22/12/2012): “El arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno, afirmó que el aborto no es un acto médico y que la objeción de conciencia individual e institucional debe respetarse para no caer en una “dictadura de la democracia”.

También aprovechó en estos días para recriminar sobre el matrimonio igualitario.

¿Cuál es la visión misma del ser humano? Nos preguntamos aquí. ¿Cómo lo demuestra el rabino? ¿Por qué se basa en la palabra de un rabino y no en un líder católico? ¿Qué legitimidad busca?

Como el Papa, que entra en contradicciones teológicas (como todo buen teólogo, diría Voltaire), el Arzobispo Monseñor Cotugno también lo hace. Critica la “Dictadura de la Democracia” pero en otros casos las avala, y las apoya como cuando una Dictadura se impone a una Democracia, tal fue el caso de los países de América Latina. Pero además, si hay una Democracia rechaza que los cuerpos democráticos hagan lo que la Democracia les mandata, pero en otros casos se puede intervenir directamente sin ningún inconveniente.

Según El País, “el Arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, solicitó al Ministerio de Educación y Cultura la intervención de la mutualista Círculo Católico y la remoción urgente´ del presidente y toda la directiva de la institución”.

Todo por el tema de la ley del aborto que tantos conflictos internos le generó a la mutualista que tiene en la fachada de su edificio sobre Bulevar Artigas la foto del papa Juan Pablo II. En ese caso se puede imponer Cotugno como visión dominante ante una institución establecida, una Asamblea Representativa, pero no está bien, tal como él proclama, que la democracia decida sobre lo que la propia democracia le impone.

Vamos a perdonarlo, porque tal como dijo Cotugno: “Primero, que no soy un experto. Segundo, para estos asuntos hay que tener conocimientos primero de antropología y derecho” (se refería en la nota publicada el 24/04/2011 a las leyes sobre el aborto por entonces en debate legislativo).

La caducidad del derecho

Pero claro que Cotugno no deja de hablar de derechos propios y ajenos. Ese es su derecho y está bien, y se lo defiendo. En algunos casos, para Cotugno la Democracia sirve como tal y para otros no. En este caso, la Democracia establecida en Uruguay que les da la potestad a los legisladores desde la Constitución a tomar una decisión sobre el aborto o el matrimonio igualitario no sirve, pero en otros casos sí.

En una nota aparecida en el diario LA REPÚBLICA el 4 de marzo de 2000 Cotugno

se refería de esta forma a la Ley de Caducidad: “Es un tema pendiente para la Iglesia y para la sociedad… pero no se puede ir en contra de la voluntad democrática expresada mediante el plebiscito” de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado”.

Cotugno en 2011 asumió el discurso de aquellos en contra de votar una ley interpretativa sobre la Ley de Caducidad. Asumió el discurso de quienes consideran que no se debe mirar al pasado para condenar los crímenes y vivir en paz.

Volviendo a lo del aborto, en la nota de El País publicada el 22 de diciembre de 2012, señala Cotugno que “hay ginecólogos que no tienen relación con la fe pero sí desde el punto de vista de la propia competencia profesional dicen: `soy médico, soy promotor de la vida, no es un acto médico el aborto porque para hacer un aborto hay que matar a una criatura´” y “ojalá se aceptara no solo la objeción de ideario individual sino también la institucional, si no, caemos en una situación social en la que a través de las mayorías, de una apariencia democrática, se puede caer en una, entre comillas, dictadura de la democracia que puede imponer cosas que están diametralmente opuestas a las opciones de tu propia libertad”.

Cotugno no puede perdonar a quienes abortan ni a quienes realizan los abortos en el marco de una ley. Pero sí pide “perdón” para las personas que asesinaron personas o vulneraron sus derechos: “El pasado domingo 9 de mayo, el arzobispo de Montevideo monseñor Nicolás Cotugno se hizo eco del pedido del papa Juan Pablo II a los gobernantes de todo el mundo, e imploró a las autoridades uruguayas que tengan

clemencia con los reclusos e implementen una rebaja en las penas que cumplen los presos en los diferentes centros de reclusión del país” (LA REPÚBLICA- 19/07/2000). ¿No es un poco contradictorio?

Hablando de Dictadura y libertades… en un artículo de El País publicado el 22 de diciembre de 2006 titulado “clima tenso en la misa de Cárcel Central”, cuenta cómo Cotugno les ofreció él mismo una misa a los presos procesados por los crímenes de lesa humanidad durante la Dictadura Cívico – Militar en nuestro país.

Si hay o hubo una relación entre dictadores y Cotugno queda demostrado en el siguiente artículo de El Espectador: “El arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, afirmó que las conversaciones que mantuvo este jueves en Cárcel Central con el ex dictador Juan María Bordaberry y con el coronel retirado Jorge ´Pajarito´ Silveira son de

carácter “estrictamente privado” (El Espectador. com 22-12-2006). Que quede claro, no fue en nombre de la Iglesia, fue en nombre personal la charla que tuvo con estos personajes siniestros de la historia nacional. ¿Qué se dijeron?

La causa del malestar, fue -según resaltó el periódico-, porque Cotugno integró la Comisión para la Paz que actuó investigando los casos de desapariciones forzadas durante la Dictadura. Dicha comisión funcionó durante el gobierno del doctor Jorge Batlle (2000-2005). ¿Integró una comisión creada en Democracia y que era muy democrática, pero no se acerca a los dictadores?

Pero ojo, Cotugno está muy interesado por la lucha contra el autoritarismo. En 2001, Cotugno mantuvo un intercambio mediático con el por entonces presidente de Secundaria Jorge Carbonell ya que Cotugno dijo a la prensa que la educación pública es “antidemocrática y autoritaria” ya que no incluye la dimensión religiosa en sus programas y planes.

Eso, lo de la laicidad, es parte de una decisión democrática que se concretó con el batllismo. Además, ¿por qué Cotugno no reclama que haya también educación de otras religiones en la enseñanza pública? Eso sí sería democrático.

La Democracia y la pedofilia

También Cotugno es muy democrático ante el conocimiento de las atroces verdades que suceden dentro de la institución que representa como el abuso sexual infantil. “El franciscano Ubaldo Pino fue expulsado de la comunidad religiosa a la que pertenecía, al parecer por disposición del arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno. Según se informó a LA REPÚBLICA la medida fue tomada por haber participado en la presentación

del libro El pecado del Silencio, que describía actos sexuales perversos dentro de la Iglesia Católica, dijo el escritor de la obra, Santiago Tricánico” (LA REPÚBLICA – 26-12-2003). Según LA REPÚBLICA en ese mismo artículo y tras el “despido” de Cotugno, “Ubaldo Pino está hoy en situación de calle, pues no tiene ni casa ni comida, excepto la que amigos del autor de la obra le han conseguido”. Ahí Cotugno fue coherente, le dio demasiada libertad a Pino.

El abuso sexual infantil es vulnerar el gobierno del cuerpo, el alma y vida del otro, y eso a Cotugno le preocupa, claro está, pero a la vez se queda tranquilo porque son muy pocos los que lo hacen dentro de la Iglesia y más tranquilo se queda porque no son los únicos: “La parte más impactante de la conferencia fue cuando dio su visión sobre los abusos sexuales que involucraron a algunos sacerdotes y que tomaron estado

público en los últimos días. Cotugno indicó que ´si es horrible que un sacerdote´ abuse de niños ´no es menos horrible que un papá abuse de su hijo´ y mencionó el caso de un padre acusado de dejar embarazada a su hija en Argentina.

Libertad e igualdad

Las libertades que defiende Cotugno son las de la Iglesia pero no las de los individuos libres. Cotugno está lleno de contradicciones. Apoya unas cosas y rechaza otras. A veces son las mismas cosas las que tienen su rechazo y su apoyo. Cotugno habla y todos paramos la oreja. Será porque representa a una institución que no permite pensar libremente, busca ejercer una Dictadura en Democracia, con mensajes totalitarios, a veces populistas, poco justificados y liderados por personas con mucho poder (todos ellos hombres, machos bien dotados de sus bastones largos).

Pero como se manifestó la Asociación Civil “20 de Setiembre” el 26 de octubre de 2012 en un comunicado, Cotugno forma parte de una institución (ellos se refieren a la institución y no a Cotugno) que tiene una “reacción trasnochada de quienes añoran las cazas de brujas y las quemas en la hoguera, de quienes nada dicen sobre los incalificables y múltiples actos de pedofilia probados practicados por miembros de clero, que no dicen por qué no admiten la ordenación sacerdotal de mujeres,

o discriminan a los homosexuales no admitiendo la unión de parejas del mismo sexo, ni combaten las crecientes manifestaciones de xenofobia y racismo en muchas partes del mundo”. Y si ellos lo dicen…