Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

La Iglesia en los medios Compromiso histórico de referentes de la Iglesia en materia de DDHH

LA REPÚBLICA |

Entre otros, Osorio, Pérez Aguirre, Galimberti, Castro, Olivera y Bolioli

La eventualidad de la intervención del papa Francisco ofreciendo su colaboración en la búsqueda de los detenidos desaparecidos en el Uruguay viene siendo manejada periodísticamente en los últimos días, sin ninguna notificación oficial por el momento. Sí así fuere, no sería la primera vez que representantes de la Iglesia participaran activamente y se comprometieran por la causa de los derechos humanos, de la verdad y justicia, de la defensa de la democracia.
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En Uruguay, han sido varios los referentes religiosos que, desde diferentes creencias, han testimoniado con su impronta un compromiso en esta materia. Basta nombrar solo algunos: los presbíteros Jorge Osorio, Luis “Perico” Pérez Aguirre, y Pablo Galimberti, así como los pastores Emilio Castro, Oscar Bolioli o Ademar Olivera.

Osorio y Pérez Aguirre, siendo reconocidos por organizaciones como Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desparecidos por su aporte en la Comisión para la Paz. Y qué decir del trabajo de Pérez Aguirre en Serpaj. Galimberti desempeñando un papel muy importante en el reencuentro con Macarena Gelman.

La valoración de Castro o Bolioli como Ciudadanos Ilustres de la ciudad de Montevideo, o en el caso de Olivera por su ayuno durante la resistencia. Pero también dichos referentes religiosos fueron instrumentos para que los edificios en donde comulgaban con su fe, también se transformaran en bastiones de lucha con la resistencia o en compromiso por los derechos humanos.

“Dura carga”
En noviembre de 2003, Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desparecidos emitía un comunicado de reconocimiento a la Comisión para la Paz. “La Comisión para la Paz, luego de más de dos años de trabajo, hizo entrega de su Informe Final al presidente de la República y a la opinión pública.

Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos -ante lo que consideramos un hecho histórico- deseamos expresar nuestro reconocimiento al presidente de la República (Jorge Batlle) quien, luego de años de silencio y negativa oficial, asumió responsabilidad en el tema de la desaparición forzada y conformó la Comisión para la Paz”, señalan.

Asimismo, “agradecemos a los miembros de la Comisión y a su secretaria, que trabajaron con generosidad, postergando intereses personales y profesionales; especialmente al presbítero Jorge Osorio que aceptó, a pedido nuestro, esta dura carga”.

En ellos “el recuerdo emocionado al padre Luis Pérez Aguirre, nuestro hermano Perico, que sigue siendo protagonista en esta causa”.
Un Pérez Aguirre que ya desde 1987 había sido integrante de la Comisión Nacional Pro Referéndum contra la Ley de Caducidad, en el denominado “voto verde”.

“Protección nuestra”
El papel de varios religiosos y las instalaciones de varias parroquias fue valorado en el libro “Vivos los llevaron: historia de la lucha de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos (1976-2005)” de Gabriel Bucheli, Valentina Curto, Venesa Sanguinetti; y Carlos Demasi y Jaime Yaffé (coordinadores).

Sobre el papel de Serpaj y en particular de Luis “Perico” Pérez Aguirre, Hortensia Pereira manifestó que “Yo siempre digo que Perico, yo no tengo palabras para decir lo que era… para nosotros fue algo impresionante y tuvimos un apoyo muy grande, por supuesto, sí, sí”.
Por su parte, Luz Ibarburu -ya fallecida- expresó que “… (Perico) tuvo una gran importancia como protección nuestra, porque nosotros estábamos totalmente sin respaldo”.

María Ester Gatti -fallecida también- recuerda la cercanía de Jorge Osorio para con su causa en momentos en que era difícil contar con apoyo: “…nosotros íbamos a hablar con los curas de determinadas iglesias. Generalmente aceptaban que hiciéramos actos. Por ejemplo en … (la Parroquia de) Peñarol, donde estaba Osorio”.

Se aluden a diferentes actividades de familiares de detenidos desaparecidos en las Parroquias de la Inmaculada Concepción (Vascos), en la Parroquia Sagrada Familia, en Tierra Santa, y en la Iglesia de María Auxiliadora.

Los Familiares sostuvieron que a partir de participaciones en misas, se comenzó la utilización de “una especie de escapulario (con la foto del familiar desaparecido)”. Por tanto, “amparados en la protección que daban las instituciones religiosas, cada vez más ciudadanos se iban acercando al movimiento de Familiares, tendiendo una mano solidaria, y facilitando así la difusión de esta realidad”.

Ayuno de Olivera
“Hubo también acciones de pastores y laicos que se sumaron al movimiento nacional que finalmente logró recuperar la democracia. Entre estos actos, el ayuno realizado por el pastor Ademar Olivera junto a otras personas fue un momento muy significativo de resistencia. Podemos decir que la Iglesia Metodista sufrió rupturas, y, a la vez, reforzamiento de la conciencia de su misión en defensa de los DDHH”. Así se expresó en LA REPÚBLICA meses atrás la pastora Araceli Ezzatti, en su artículo “La Iglesia en tiempos de dictadura”.

Parroquia Tierra Santa es “Marca de la Resistencia”
El jueves 13 de noviembre pasado, se inauguró una Marca de la Resistencia en la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, Tierra Santa.

La resistencia a la dictadura la llevó adelante la mayoría del pueblo uruguayo y comprendió desde reacciones espontáneas hasta formas organizadas de lucha clandestina. De todo esto tiene que dar cuenta la ciudad.

En el año 2005 se creó la Asociación Civil “Memoria de la Resistencia 27 de junio de1973–1º de marzo de 1985” con la finalidad de trabajar sobre la recuperación de la memoria del pasado reciente y la resistencia a la dictadura cívico-militar.

Se conformó así, el proyecto “Marcas de la Resistencia” con el aporte del Instituto de Diseño de la Facultad de Arquitectura de la Udelar. Hemos contado con el apoyo del PIT-CNT, del Instituto Cuesta Duarte, del MTOP y con la aprobación unánime de la Junta Departamental de Montevideo. Finalmente, mediante convenio de la Asociación con la Intendencia de Montevideo, se está llevando adelante su instalación y posterior mantenimiento.

La parroquia Nuestra Señora de los Dolores, Tierra Santa está ubicada en 8 de Octubre y Estero Bellaco. Este lugar-símbolo representa la resistencia solidaria de la Iglesia Católica, que como otros ámbitos religiosos, brindaron apoyo amplio y generoso a quien lo necesitaba en tiempos de dictadura.

Con este señalamiento “se abre la posibilidad de desarrollar el testimonio sobre esta comunidad que amparó a los necesitados de justicia, arropó a familiares de personas que requerían apoyo y confió en la labor social de quienes allí acudían”. Todo esto engrandece esta casa “y es tiempo de una mirada de reconocimiento a quienes cumplieron a cabalidad con su compromiso, ayer, garantía de renovados compromisos hoy”.

Juan Raúl Ferreira
Emilio Castro era “el padrino del exilio”

En junio de 2013, el Frente Amplio le tributó un homenaje al pastor Emilio Castro. Años antes había hecho lo propio la Intendencia de Montevideo, declarándolo Ciudadano Ilustre.

La decisión del Frente Amplio “es una consecuencia de la profunda y comprometida relación que estableció Emilio Castro con la sociedad uruguaya tanto cuando ejerció el pastorado en su país como cuando lo desplegó en su exilio”. El hoy integrante de la Institución Nacional de Derechos Humanos, Juan Raúl Ferreira lo evocó en una nota publicada en la revista Metodista, de la Iglesia Metodista en el Uruguay.

“El enfrentamiento armado del 14 de abril del 72 tuvo la Iglesia de Emilio como su escenario y por más injusto que suene eso le llevó, o se usó como pretexto para tener que irse al exilio. Como nadie es profeta en su tierra, en poco tiempo se convirtió en Ginebra en el secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (ecumenismo protestante). Y en la colonia uruguaya, el padrino del exilio”, afirmó Ferreira.

Recordó que “en Londres hizo una particular amistad con mi padre. Cuando anunciaba su llegada a la ciudad de las nieblas, papá cocinaba empanadas de carne cortadas a mano. Y si alguien le preguntaba por qué tanto preparativo contestaba con su imbatible humor, viene el Papa, el Papa protestante, lo que era una irónica contradicción en sí misma. Emilio a su vez llegaba con una botella de Old Parr. ‘Como metodista no puedo, pero convidar sí’. Y cuando se distraía se tomaba alguno”.

Ferreira expresó que “mi mamá, que aún con el paso de los años no faltó a ninguno de los homenajes que se le han hecho, Ciudadano Ilustre de la Ciudad, ni la celebración de sus 80 años llevaba en su cartera una papelito escrito en inglés, con muy prolija caligrafía que decía ‘si me pasa algo llamen al Pastor Castro 00 41 902…’. Teniendo en cuenta la cantidad de protestantes de Europa, me gustaba tomarle el pelo y decirle, “es como andar con un papel que diga llamen a Paulo VI en Roma”.

Destacó que “Castro, donde iba congregaba uruguayos. Les hablaba del sueño del regreso, pero les hablaba de lo importante que era tener corazón y servir a una causa justa. Con esa serenidad del mar cuya mirada él hizo entender un día, según contó una pastora de su Iglesia ‘donde supo que Jesús iba a ser siempre parte de su vida’. Igual todos los que íbamos integrando esas ruedas de mate, asados, charlas… nos dábamos cuenta que su testimonio iba a serlo de los nuestros”.

En tanto, “del 80 al 84 trabajamos mucho juntos. En aquel tiempo también se había tenido que exiliarse el pastor Oscar Bolioli a quien hoy vuelve a buscar en su Iglesia refugio para la renovación verdadera. Oscar trabajaba en Nueva York en el Consejo Nacional de Iglesias. Junto a él y Emilio y con el apoyo de gente como José Pedro Ciganda y mi hermana Silvia, Víctor Vaillant y otras tantas se empezó a trabajar por el regreso de los exiliados. La Iglesia Metodista estuvo a la vanguardia”.

Galimberti, Macarena Gelman, y la confesión del “Pajarito”
En materia de derechos humanos, el obispo Pablo Galimberti tuvo una relevante participación en las investigaciones que llevaron a recobrar la identidad a Macarena Gelman, nieta del poeta argentino Juan Gelman.

A principio de marzo de 2008, el diario Últimas Noticias informó que monseñor Nicolás Cotugno le tomó confesión a ‘Pajarito’ Silveira. Galimberti opinó que la iglesia tuvo un buen gesto y que el ex represor envió una señal de ‘reconciliación’.

Se informó que el coronel (r) Jorge Silveira levantó ayer la huelga de hambre que estaba llevando adelante, luego de confesarse ante el arzobispo de Montevideo. El militar había asegurado que mantendría la medida hasta “las últimas consecuencias”.

El obispo de Salto, monseñor Pablo Galimberti, dijo que la confesión “se acepta a todos, más allá de que estén condenados por la Justicia Penal”, porque es “un Derecho Humano al que todos tenemos derecho sin excepción alguna”.

“Me alegra mucho este gesto de la Iglesia; es una muestra de cercanía a una situación muy complicada. También hay que agradecer la iniciativa y la aceptación de este hombre que ha participado en épocas duras y difíciles; es una señal de reconciliación”, expresó Galimberti.

El obispo de Salto dijo, además, que si bien “la Justicia a veces absuelve a las personas, luego tienen que dar cuenta ante la justicia de Dios, y lo mismo ocurre a veces cuando penalmente se castiga a alguien, pero luego puede ser perdonado por Dios, porque hablamos de dos justicias que van por carriles separados”.

Galimberti, que tuvo una importante participación en la investigación mediante la cual Macarena Gelman pudo recobrar su identidad, concluyó: “Me rechina lo que hizo (Silveira) y los delitos por los que está procesado, pero no creo que esté mal que Cotugno haya ido a verlo”, enfatizó el representante de la Iglesia Católica.

Comisión para la Paz
Durante la administración de gobierno de Jorge Batlle, con la creación de la Comisión para la Paz, se procuró encontrar una solución definitiva a la situación de los detenidos-desaparecidos durante el gobierno militar que gobernó Uruguay entre 1973 y 1984.
En la misma también hubo participación de referentes religiosos.

Estuvo integrada por: Nicolás Cotugno, arzobispo de Montevideo; José Claudio Williman, abogado y político del Partido Nacional; Gonzalo Fernández, abogado penalista, representante del Frente Amplio y asesor de Tabaré Vázquez; Carlos Ramela Regules, abogado representante del Partido Colorado y asesor del presidente Jorge Batlle; Luis Pérez Aguirre, sacerdote jesuita fundador de la sección uruguaya del Servicio Paz y Justicia (Serpaj); y José D’Elía, sindicalista de larga trayectoria y ex secretario general de la central sindical PIT-CNT.