Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios ¿Cómo se llamaba aquel muchacho? ¡ah sí, Jesús! [Opinión]

EL OBSERVADOR | Gabriel Pereyra

Esta columna publicada en 2008 sigue tan vigente como entonces, cuatro año después. Su autor se pregunta: ¿algo cambió desde entonces?

Plata, y adrenalina, y motores a 80, y pulsaciones a 100, y adelantos por la derecha, y semáforos con amarilla, y sidra con acelerador, y whisky sin freno, y cerveza sin rebajes, y champagne con fainá, y vino, blanco, tinto y clarete, en caja y de los otros, y todas las colas, si es diet mejor, pero si no hay, de las otras, da igual, y shopping, y carne, roja, blanca y exótica, y algo verde, más bien poco, y shopping, y salsas, del caribe y de las otras, y calor con frutos secos, y nieve de artificio, y helado, y Santa Claus con lechón, y Papá Noel con sancocho, y estacionamientos sin lugar, y pibes que manguean, y pibes con pasta, y pibes volados, y gente que pide, y gente que corre y no mira, y gente invisible, y más gente, la de siempre pero molesta, más molesta, y nenes con sueño, y nenes con sueños, y arbolitos con bolas, muchas bolas, y budín y pan dulce, y pan, y dulce, mucho dulce, y shopping, y turrón, blando, duro y del otro, y taxistas malhumorados, taxistas, y bocinas de ómnibus, y colas en los bancos, no en los de sentarse sino en los otros, y plata, y cheques, voladores y de los otros, y crédito, crédito en vivo y en directo, crédito en diferido, crédito en tarjetas, más crédito que sueldo, y aguinaldo, y pólvora, y aguinaldo hecho polvo, y asado en la esquina, y olor a faso en la esquina, y la barra de la esquina entonada, y mercado del puerto, y bardo, y maldita Policía, y bombas, de chocolate, de crema y de las otras, y fuegos artificiales, chicos, medianos y tamaño misil, de $ 80, de $ 500 y de $ 4.000, y ofertas, y apretujes, y sofocones, y shopping, y corridas, y celulares, y ringtones, y supermercados, macromercados, maximercados, hipermercados, cíclopemercados, y ding, y dong, y dang, y más ringtones, y regalos, y regalos, y regalos, y más plata, de los que tienen y de los otros, y poco ómnibus, y ómnibus repletos, y cerrá y vamos, y mucho estrés, y saludos, de gente conocida y de la otra, y saludos de compromiso, de gente conocida y de la otra, y mensajes de texto, con firma y de los otros, y colapso de celulares, y colapso vehicular, y colapso nervioso, y Jesús que, por suerte, solo cumple una vez al año. ¡¿Cómo que qué Jesús?! (gpereyra@observador.com.uy)