Iglesia Católica Conferencia Episcopal del Uruguay

Comisión Nacional de Pastoral Juvenil

Santuarios Marianos de Uruguay reciben los símbolos de la JMJ

Por Tiago Miranda.

Los dos principales santuarios marianos de Uruguay fueron los destinos de la peregrinación de la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y el icono de María el domingo (9) y lunes (10).

La primera parada fue en el sureste uruguayo, en el Santuario de la Virgen del Verdún, Diócesis de Minas. La devoción comenzó en 1901 con la creación del oratorio en la cima de una Sierra en la ciudad de Minas. Los jóvenes subieron hasta allí rezando las estaciones del Vía Crucis y durante el día realizaron reflexiones sobre las últimas palabras de Cristo en la Cruz y las realidades juveniles.

El obispo local, monseñor Jaime Fuentes dijo que los símbolos de la JMJ también son reliquias dadas por Juan Pablo II. “Él estaba convencido de que los jóvenes pueden cambiar el mundo”, dijo.

Según la joven delegada diocesana, Lucía Pereyra, la pastoral juvenil busca trabajar en sintonía con las orientaciones nacionales, fortalecer el encuentro con el joven con Cristo. En la Jornada Nacional de la Juventud, celebrada en septiembre en Maldonado, los 4000 jóvenes definieron esa línea de acción para facilitar un acercamiento con la gran mayoría de los jóvenes uruguayos lejos de la vida de fe.

Lucía Pereyra dijo que muchos de los jóvenes de la diócesis quieren participar en la JMJ.  Cuando fue a Río de Janeiro de vacaciones, ella se sorprendió con la desigualdad social brasileña. “Yo estaba en Corcovado cuando comenzó un tiroteo en las favelas cercanas. Esto me chocó. Tenemos pobreza y personas que padecen hambre, pero no como en Brasil “, dijo. Esta realidad brasileña debe llamar la atención de los jóvenes uruguayos.


Virgen de los Treinta y Tres
Una fuerte lluvia redujo la participación de los jóvenes en la ciudad de Florida, sede de la proclamación de la independencia uruguaya, del recién proclamado imperio Brasilero. Alrededor de 80 personas de la ciudad estuvieron en la misa y también en un momento de reflexión, con la presencia de la Cruz de la JMJ y el Icono de María, sobre el sentido del sufrimiento humano y las cruces juveniles. Una familia local dio testimonio de fidelidad y superación, y de cómo se mantuvieron más unidos cuando tuvieron que mudarse más de cuatro veces a causa del desempleo.

Historia
Antes de la última batalla decisiva por la independencia de Uruguay en mayo de 1823, bajo el mando del general Juan Lavalleja, 33 soldados llegados de Brasil desfilaron ante el altar de la Virgen de Luján del Pintado, en la localidad de Florida, renovando el juramento de “Libertad o Muerte “.
En agosto de ese mismo año, la Asamblea de Obispos, convocada por la Iglesia parroquial de Florida, declaró la independencia nacional y decretó que a partir de aquella fecha, la Virgen recibiera el nombre de Virgen de los Treinta y Tres, pasando a la historia el gesto seguro y confiado de los 33 valientes soldados.