Iglesia Católica Conferencia Episcopal del Uruguay

Comisión Nacional de la Animación Bíblica de la Pastoral

La Alegría

ALÉGRATE CON TODO TU CORAZÓN

3 Domingo Adviento

El texto de Sofonías 3, 14-18, es un hermoso himno a confesar en este tercer domingo de adviento la alegría que nos viene de tener fe y de esperar en el Señor.

¡Regocíjate, ciudad de Sión! ¡Grita con júbilo, Israel! ¡Alégrate con todo tu corazón, y gózate, ciudad de Jerusalén! El Señor ha alejado a tus enemigos, ha revocado plenamente tu condena. El Señor, rey de Israel, está contigo: ningún mal has de temer. Aquel día se dirá a Jerusalén: «¡No temas, ciudad de Sión, que no desfallezcan tus manos!». El Señor, tu Dios, está contigo; él es poderoso y salva. Se regocija por ti con alegría, su amor te renovará, salta de júbilo por ti. Alejaré de ti la desgracia.

Sofonías, nos invita a estar alegres, es invitación muy simple y sencilla, muy profunda y central en una auténtica vivencia de fe: ¡alégrate!, ya que este ‘alégrate’ del Señor en Sofonías se transfigurará en aquel otro ALÉGRATE, que a través de su ángel el Señor le dirige a María, a la Iglesia, a cada uno de nosotros…

Una alegría que no es ausencia de sufrimiento y contrariedades, pero la fe nos dice que a través de todo ese sufrir y más allá de él, el Señor se hará presente de una forma nueva, densa e inaudita. El motivo de la alegría es precisamente dicha presencia: ¡el Señor, tu Dios, está en medio de ti, poderoso salvador!  El Señor goza y se alegra con su Pueblo, se pone a bailar de alegría. La alegría a la que somos convocados consiste precisamente en sintonizar nuestros corazones con el gozo del Señor, “bebiendo” de su corazón un poco de esa alegría salvadora y salvífica que se concreta en nosotros en este tiempo en el experimentar su misericordia y su amor.

Con la Apertura de la Puerta Santa de la Misericordia, todos debemos de sentir que estamos llamados a entrar en el Corazón del Señor y gozar con Él de su alegría.