Iglesia al día

" El Señor no quiere que pensemos continuamente en nuestras caídas, sino que lo miremos a Él, que en nuestras caídas ve a hijos a los que levantar y en nuestras miserias ve a hijos a los que amar con misericordia. "
Papa Francisco

La Iglesia en los medios Cientos de feligreses participaron en la asunción de arzobispo Sturla

EL PAÍS |

MUJICA PIDIÓ A STURLA QUE LO ACOMPAÑE EN LA “LUCHA POR POBRES”

En una catedral repleta y ante el presidente José Mujica y otros jerarcas, parlamentarios y representantes de distintas religiones, monseñor Daniel Sturla asumió ayer como el séptimo arzobispo de Montevideo.

EDUARDO BARRENECHE10 mar 2014

Sturla, quien pertenece a la congregación salesiano al igual que sus dos antecesores en el cargo (Nicolás Cotugno y José Godardi), ingresó a la Catedral metropolitana acompañado por una delegación de unos 200 religiosos (obispos, sacerdotes y diáconos).

Con una sonrisa en el rostro, Sturla caminó por el pasillo central hacia el atrio saludando a muchos feligreses.

Se detuvo unos instantes en las primeras filas para saludar al presidente de la República, José Mujica y al vicepresidente Danilo Astori. A pocos metros el ministro de Vivienda, Francisco Beltrame y su esposa no perdían detalles de la entrada del monseñor a la catedral.

Sturla, quién ocupaba el cargo de obispo auxiliar de la Diócesis de Montevideo antes de ser nombrado arzobispo por el papa Francisco, también agradeció con un gesto sonriente la presencia del expresidente de la República, Luis Alberto Lacalle. Unos metros más adelante saludó al líder de Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry.

La asunción de Sturla eliminó, por un momento, las diferencias ideológicas y partidarias. En el mismo banco se encontraba Bordaberry, su esposa María José Oribe, el secretario General del Partido Colorado, Max Sapolinsky y el subsecretario del Ministerio de Turismo, Antonio Carámbula (Frente Amplio).

Detrás de ellos se ubicó la presidenta de la coalición de izquierdas, Mónica Xavier. A poca distancia se sentó la intendenta de Montevideo, Ana Olivera y su madre. A menos de dos metros de la jefa comunal, el diputado nacionalista, Javier García seguía la ceremonia de pie.

 

En medio de aplausos generalizados, Sturla se ubicó junto al arzobispo saliente, monseñor Nicolás Cotugno -después de 15 años renunció en septiembre de 2013 a su cargo por motivos de edad- . En ese sitio de honor ubicado en el centro del altar también esperaba el inicio de la ceremonia el nuncio apostólico, Anselmo Guido Pecorari, representante del papa en Uruguay, y otras autoridades eclesiásticas.

El nombramiento de Sturla es una de las pocas ceremonias católicas que comienza presidida por el nuncio apostólico y finaliza con la dirección del nuevo arzobispo.

Dos guardaespaldas de Mujica llamaron, por un instante, la atención de muchos feligreses. Parados en el pasillo central de la iglesia y con trajes oscuros, intimidaban con gesto adusto a cualquiera que pudiera que se le hubiera pasado por la cabeza acercarse al presidente de la República.

Pobres.

Cuando Sturla comenzó su discurso, Mujica se levantó. Dos ancianas le dijeron que no debía hacerlo, que debía mantenerse en el asiento hasta el fin de la ceremonia. Afuera Mujica explicó a los medios de prensa que no iba participar en la misa porque no era católico pero respetaba a aquellos que profesaban esa religión.

“Mil veces he manifestado que tengo admiración política por la Iglesia Católica”, explicó en una improvisada rueda de prensa.

Tras advertir que la Iglesia Católica enseña valores, Mujica señaló: “una parte sustantiva de mi pueblo es católico y tengo la obligación de respetar eso”. Enseguida agregó: “le deseo mucha suerte a Sturla y que me acompañe en la lucha por los pobres”.

Adentro de la catedral continuaba la intensa ceremonia. En su discurso, Sturla advirtió a los sacerdotes que integran la Diócesis de Montevideo: “la fatiga va a ser compartida”. Las hilaridad de los religiosos fue generalizada.

Sturla agradeció la presencia de miembros de la colectividad judía en Uruguay. “Son nuestros hermanos mayores”, señaló con una sonrisa. Se ganó un masivo aplauso. También aludió a la presencia de Mujica y de Astori en la ceremonia. “Es un gesto de laicidad positiva”, expresó.

http://www.elpais.com.uy/informacion/cientos-feligreses-participaron-asuncion-sturla.html