Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

La Iglesia en los medios “Aquí el agua pierde por goleada”, denunció un obispo uruguayo

AICA |

http://www.aica.org/17676-en-el-uruguay-agua-pierde-por-goleada-denuncio-obispo-de.html

Con la participación de unas mil personas, entre ellas sacerdotes y religiosos de casi todas las congregaciones presentes en la diócesis de Tacuarembó, se efectuó el 25 de abril la Marcha de las Comunidades en defensa del Acuífero Guaraní, organizada por la Comisión Tacuarembó por la Vida y el Agua. Al grito de “no se vende, el agua se defiende”, delegaciones del Brasil, la Argentina, el Paraguay y Chile se sumaron a los de Tacuarembó y otros departamentos uruguayos, en la marcha pacífica que se desarrolló en las calles de Tacuarembó para manifestar contra la explotación petrolífera, la megaminería metalífera a cielo abierto y la técnica de “fracking” y en defensa de la reserva de agua dulce.

Imprimir Enviar por mail | Comparte:
Con la participación de unas mil personas, entre ellas sacerdotes y religiosos de casi todas las congregaciones presentes en la diócesis de Tacuarembó, se efectuó el sábado 25 de abril la Primera Marcha de las Comunidades en defensa del Acuífero Guaraní, organizada por la Comisión Tacuarembó por la Vida y el Agua.

Al grito de “no se vende, el agua se defiende”, delegaciones ambientalistas provenientes del Brasil, la Argentina, el Paraguay y Chile se sumaron a los de Tacuarembó, Rivera, Paysandú, Piedra Sola, Caraguatá, Durazno, Maldonado, Canelones, Sauce, La Aldea y Cerro Chato, en la marcha pacífica que se desarrolló en las calles de Tacuarembó para manifestar contra la explotación petrolífera, la megaminería metalífera a cielo abierto y la técnica de “fracking” y en defensa de la reserva de agua dulce.

En la oportunidad, el obispo de Tacuarembó, monseñor Julio Bonino, leyó una proclama en la que denunció que en el Uruguay “el agua pierde por goleada”. “El Uruguay pasó de ser un país que se jactaba de la calidad de su agua potable a tener bajo la lupa todos sus cauces de aguas superficiales”, planteó.

Monseñor Bonino recordó que “el Uruguay fue el primer país del mundo en declarar en su Constitución que el agua es un derecho humano fundamental, mediante la reforma del artículo 47 con el plebiscito de octubre de 2004. Con esa enmienda se dispuso, además, que los servicios de agua y saneamiento del país deben ser prestados exclusiva y directamente por personas jurídicas estatales y que se debe priorizar el uso humano del agua por encima de los intereses de las corporaciones. También se estipuló la participación de la ciudadanía en la gestión y control de las fuentes de agua”.

No obstante, destacó que “las Naciones Unidas han advertido que tal como están las cosas, en 2030 (dentro de 15 años nada más) el planeta deberá hacer frente a un déficit global de agua del 40 %” y que “para poder evitar o paliar esa peligrosa realidad la única solución es aprender a administrar este recurso vital de forma sostenible”.

El Pastor justificó la marcha alegando que “estamos ejerciendo nuestra responsabilidad, derechos y obligaciones ciudadanos por sentir que es urgente y necesaria nuestra participación y opinión en el cuidado y gestión de nuestros recursos naturales”.

En la proclama el obispo de Tacuarembó señaló que “al Uruguay le corresponde la porción menor del llamado Sistema Acuífero Guaraní, aunque ocupa el 25 % de nuestro territorio continental, en los departamentos de Artigas, Paysandú, Rivera, Salto y Tacuarembó” y que “este sistema acuífero constituye una de las reservas de agua subterránea más importantes del planeta, y está ubicado en el centro-oeste de América del Sur, en territorios de la Argentina, el Brasil, el Paraguay y el Uruguay. Corresponde al Brasil 735.918 kilómetros cuadrados, a la Argentina 228.255, al Paraguay 87.536 y al Uruguay 36.170 kilómetros cuadrados

“Entendemos que los vecinos de Tacuarembó debemos ser protagonistas en la preservación del agua como elemento esencial para toda vida, pero además como recurso fundamental para la producción de alimentos en forma sostenible y duradera en el tiempo. Sin agua disponible y limpia no hay desarrollo posible, sin agua disponible y limpia no hay trabajo, no hay vida”, subrayó el Pastor. Advirtió que “el cuidado del agua y el suelo son factores imprescindibles para seguir luchando por frenar la emigración de la familia rural del campo, bastión fundamental para la producción amigable con el entorno y la defensa de nuestras tradiciones”.

“Si el agua es vida, la crisis del agua es la crisis de la vida”, planteó monseñor Bonino.+