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La Iglesia en los medios Andes: nuestra historia “nos hizo saber que Dios existe”

EL ESPECTADOR |

En diálogo con En Perspectiva dos de los protagonistas del denominado “Milagro de los Andes”, Roberto Canessa y Daniel Fernández Strauch, recordaron la Noche Buena de hace 40 años atrás cuando escapaban de las montañas para “volver a la vida”. Valoraron la vigencia que su historia sigue teniendo en tiempos de tanta velocidad y explicaron que, en gran medida, esto se debe “a la necesidad que tiene la gente de participar de estas historias”.

Hace 40 años los jóvenes jugadores de rugby que protagonizaron el accidente aéreo en la Cordillera de los Andes y la posterior hazaña de supervivencia, volvían a la vida y realizaban luego una conferencia de prensa después de la Navidad en el Colegio Stella Maris de Carrasco, donde los “sobrevivientes de los Andes” revelaron los detalles de su epopeya.

Roberto Canessa, tenía 19 años cuando ocurrió el accidente. En ese entonces, cursaba el segundo año de Facultad de Medicina y era jugador de rugby del Old Christians. Hoy tiene 59 años, está casado y tiene tres hijos: Hilario, Roberto Martín y Laura Inés. Es médico cardiólogo especializado en Ecocardiografía infantil. Fue ganador del Gran Premio Nacional de Medicina en dos oportunidades: en 1991 y 1999. Además, llegó a incursionar brevemente en política: en 1994 fundó el Partido Azul con el que se presentó a las elecciones nacionales como candidato a la Presidencia.

Daniel Fernández Strauch: Tenía 26 años cuando ocurrió el accidente. Era el mayor dentro del grupo de jóvenes. No pertenecía al equipo de rugby, sino que había viajado invitado por uno de sus primos. De hecho, viajó con tres de ellos: Eduardo y Adolfo Strauch, y Daniel Shaw. En ese entonces estudiaba agronomía. Hoy tiene 66 años, es Ingeniero Agrónomo, está casado y tiene tres hijos: Milagros, Santiago e Ignacio. Es autor del libro “Regreso a la montaña: una guía de supervivencia espiritual”, editado recientemente.

Interrogados sobre el valor de la historia al día de hoy, ambos protagonistas coincidieron en afirmar que la misma está vigente y analizaron los motivos.

“Aquel 24 de diciembre volví y al llegar a mi casa me encontré con lo que quería, me esperaban. Ahí pensé que se cerraba el libro y la vida empezaba de nuevo, pero eso no fue así” porque “la historia siguió, el libro “Viven” era nuestra verdad y ahí también pensé que estaba todo cerrado, pero todo siguió todo y la historia sigue latente hasta el día de hoy. Desgracias hay todos los días, pero todas pasan y esta quedó por algo. La gente que va a las charlas nuestras es gente que no había nacido”, comentó Fernández Strauch.

“Yo la noche del 24 la pasé en Chile, y fue buena, espectacular, enseguida llegaron los apoyos”, recordó Canessa, “todo Chile estaba de fiesta, hay que pensar que aún gobernaba Allende y vendría luego la dictadura de Pinochet”. La historia de estos jugadores de rugby “abrió una ventana de aire fresco”.

 Para Canessa, “la gente necesita de estas historias, se sube a las historias de entusiasmo porque quiere tener mística, quiere salir de ese materialismo desenfrenado en el que se vive”. Esta historia “es la que la gente necesitaba para saber que Dios existe y saber que tiene que tener esperanza”.

En otro tramo de la entrevista, Canessa reflexionó sobre, lo que entiende es un aspecto muy poco valorado en toda esta hazaña: la caminata junto a Fernando Parrado a través de la Cordillera.

“No esta enfatizada en esta historia la caminata de 10 días en la Cordillera, nadie tiene idea de lo dura que es la Cordillera. Perdimos 30 kilos, caminábamos de a 33 pasos para no aflojar y el corazón se te salía de la boca y te sentías una pulga en lo que es la Cordillera. Acá la caminata esta olvidada e invite a gente a que nos acompañara y he escuchado cosas absurdas. Salir del fuselaje a treparte los Andes no fue poca cosa y me calienta mucho de lo que se ha dicho, aunque se que cada cual dio todo lo que pudo, pero que digan lo que fue”, sentenció.