Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

La Iglesia en los medios Amanecer con un pogo católico

EL OBSERVADOR |

Antes del recibimiento al papa hay conciertos y otras actividades; la alegría desborda

Río de Janeiro es una ciudad acostumbrada a las multitudes, suele recibir cientos de miles de visitantes en fechas como el Año Nuevo. Pero la Jornada Mundial de la Juventud la transformó por completo: los jóvenes tomaron las calles, el transporte y los locales de comida; y sus gritos y banderas dominan todos los paisajes.

Después de la misa de inauguración presidida por el arzobispo Orani João Tempesta y tras los recitales y presentaciones musicales que la precedieron y continuaron, los días de convivencia de los jóvenes entre sí y con el papa Francisco comenzaron formalmente.

Desde ayer, por la mañana, los peregrinos participan en las catequesis de los obispos y, por la tarde, acuden a alguna de las actividades del Festival de la Juventud o visitan la Quinta da Boa Vista, un parque que se convirtió en sede de la Feria Vocacional.

La idea de este lugar es que los peregrinos conozcan las distintas espiritualidades dentro de la Iglesia. En los hechos, esto se traduce en una centena de stands de las distintas instituciones católicas, donde cada una expone su carisma. Y, fieles al estilo brasileño, estos locales son de lo más variados, difíciles de imaginar para quienes provienen de Uruguay, un país donde la fe suele ser algo más bien privado.

Aquí es todo lo contrario: las monjas están al frente y explican su carisma, reparten pulseras, marcadores de libros o folletos. Pero también posan para fotos, venden muñecas vestidas de religiosas y regalan rosarios.

Algunos llevan casi al extremo eso tan propio de los brasileños que es la exteriorización de la fe y ofrecen, por ejemplo, introducir la cara en algunas de esas típicas figuras de cartón para fotografiarse; en este caso, con la imagen de una monja o un joven consagrado. Único.

El Festival de la Juventud que tiene lugar por la tarde es otra cosa impensada, pero a mayor escala. Hay conciertos, obras de teatro, presentaciones de grupos de danza, conferencias.

Los carismáticos, por ejemplo, tienen su sede en la iglesia de Santa Ana, cerca del Sambódromo. Y allí comienzan el día a eso de las nueve de la mañana con un verdadero concierto de rock. Las letras de sus canciones hablan de Jesús, Dios o la Virgen, es cierto, pero sus instrumentos, poses y llamados a la gente para que acompañe son iguales a los de cualquier recital del mundo. La gente hace verdadero pogo –un pogo católico, si se quiere–, salta, grita y agita como descontrolada; se sacan fotos, bailan con los que tienen al lado aunque no los conozcan, saltan… incluso a las 11 de la mañana.

Una vista rápida por la lista de actividades del Festival de la Juventud revela que hay una presentación musical de los “bailarines de Dios”, una obra de teatro sobre los ángeles guardianes y un musical sobre la parábola del hijo pródigo, películas sobre santos, exposiciones artísticas y conferencias de los temas más variados.

El problema que tienen los peregrinos es que a muchos de ellos no les es fácil informarse sobre cómo y cuándo se realizan estas actividades. Los datos están en el sitio web oficial y en la aplicación diseñada para la Jornada, pero la mayoría de los que no son brasileños no tienen internet ni encuentran Wi-Fi con facilidad. Así que, por lo general, hacen lo que para la mayoría de las cosas: seguir a las masas.

Con una concurrencia de personas cuya cantidad se desconoce pero que desde un principio se calculó que sería de cerca de 4 millones, la movilidad es compleja en la ciudad. Las filas son inevitables y las chances de que los grupos se separen son seguras. De todas formas, varios guías han inventado sistemas para ser reconocibles a la distancia y, así, no ser perdidos de vista por los que deben seguirlos. Así, por la calle se ve gente con gorros tipo cotillón de casamiento, pelucas, carteles o hasta uno con forma de tiburón. Hay banderas colocadas en cañas de pescar, palos extensibles que se usan para limpiar vidrios altos o pintar paredes, plumeros, paraguas o cañas de tacuara. Detrás de estas personas van los grupos, generalmente identificados con camisetas, camperas, sombreros o lo que sea.

Las remeras son un mundo aparte, porque ahí tampoco tiene límites la creatividad. Hay algunas con fotografías de la Virgen o de Jesús impresas a todo color sobre fondo blanco, otras de colores similares a las oficiales pero personalizadas con el nombre del grupo, algunas camisetas de fútbol con el escudo del papa en lugar del de un equipo, o con frases y mensajes de todo tipo.

Unos brasileños tenían una remera con un rosario impreso sobre el pecho, como si estuviera colgando. Unos hispanos de Austin, en Estados Unidos, tomaron el “Keep calm and” y le agregaron “haced discípulos”, en referencia al lema de esta Jornada, que es “Id y haced discípulos a todas las naciones”, una frase pronunciada por Jesús y tomada del Evangelio.

El papa Francisco, que llegó el lunes a la ciudad, aprovechó el martes para descansar. Ayer fue al santuario de la Virgen de Aparecida, patrona de Brasil, cerca de San Pablo.

Hoy, desde la hora 18, participará del recibimiento que le harán los jóvenes. Si hasta ahora los peregrinos estaban exultantes y efervescentes, lo de hoy terminará de hacerlos estallar de alegría. l

Carolina Bellocq – Desde Río De Janeiro

Problemas de organización

Los que fueron a la JMJ que tuvo lugar en Madrid en 2011 comentan que en esta se vive un caos muy diferente. En efecto, algunas cosas llaman la atención e incluso complican a los peregrinos. Por ejemplo, en la Quinta de la Boa Vista, donde se realiza la Feria Vocacional, ninguno de los locales de la plaza de comidas aceptan la tarjeta de alimentación que trae el kit peregrino. Los jóvenes, entonces, para almorzar o cenar deben salir a otro lugar.

Además, la imprenta que iba a hacer los mapas del predio “falló” –según explicó un voluntario– y no hay modo de enterarse de dónde queda cada cosa. Algo similar sucedió con las acreditaciones de prensa: hubo 2.000, de las 6.000 solicitadas, que no pudieron imprimirse. El problema se solucionó ayer.

http://www.elobservadormas.com.uy/noticia/amanecer-con-un-pogo-catolico_427693/